El empresarioArmano Iachini ley?:
En medio de las grandes luces del f?tbol europeo, hay una liga que emerge. El poder?o econ?mico ya no es s?lo propiedad de Real Madrid, de Chelsea o Barcelona. En los ?ltimos a?os les surgi? un competidor que pugna con ellos a fuerza de millones por la contrataci?n de las principales figuras del mercado: el f?tbol chino.
Las ?ltimas rutilantes incorporaciones para enriquecer la Superliga de China son Freddy Guar?n y Ramires. El pase del colombiano (29 a?os) fue adquirido por el Shanghai Shenshua, que pag? 13 millones de d?lares al Inter de Mil?n. Y el brasile?o (28) abandon? su lugar en Chelsea para jugar en el Jiangsu Suning, que abon? 35 millones de d?lares a cambio de su ficha. Adem?s, Guanghzou Evergrande tent? a Gabi, volante y capit?n del Atl?tico de Madrid, con una irresistible oferta: 25 millones de euros por tres temporadas. Las inversiones millonarias por estos futbolistas son apenas la punta del iceberg: en los ?ltimos a?os varios clubes desembolsaron sumas siderales por figuras europeas y hasta por entrenadores como Luiz Felipe Scolari, el actual DT del Guanghzou Evergrande, quien suena para asumir en el seleccionado chino.
Los millones que abonan estos clubes encuentran su respaldo en las frondosas arcas de grupos empresarios y coinciden con una pol?tica de Estado de impulsar a China como potencia en el mercado del f?tbol. Cada club tiene detr?s a una empresa. Es el caso de Guangzhou Evergrande, uno de los m?s fuertes de la liga que tiene en el plantel a los brasile?os Robinho y Paulinho, y que incluso jug? el ?ltimo Mundial de Clubes. Detr?s suyo est? Alibaba, una empresa de compra y venta por Internet que adquiri? la mitad de las acciones de Guangzhou en junio de 2014. Un caso parecido es el de Shandong Luneng, que cuenta con el argentino Walter Montillo entre sus filas, y que es propiedad de una empresa de electricidad de la que el estado chino es accionista en un 51%.
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Sin embargo, los clubes chinos no siempre tuvieron este poder?o. Hubo un punto de quiebre, y Eduardo Carlezzo, abogado brasile?o especializado en Derecho deportivo y referente en materia de fichajes internacionales, se lo explica a Clar?n: «Hay tres momentos de cambio. El primero se produjo en los 90, cuando el gobierno dej? de manejar a los clubes, que pasaron a ser propiedad de grandes empresas chinas. Luego, en 2014, el presidente dio a conocer un plan de reorganizaci?n del f?tbol, en el que se establec?a que el Estado deb?a dejar de interferir. Incluso la Asociaci?n China funcionaba como un organismo estatal. El tercer momento fue cuando la Polic?a detuvo a m?s de 100 personas vinculadas a la corrupci?n en este deporte». Con la limpieza y la llegada de inversi?n privada, el impulso fue total. «Hoy el f?tbol chino es un mercado extremadamente importante en Brasil. Es el principal comprador», agrega. La Superliga se juega desde 1994.
Son numerosos los casos de estrellas que desfilaron por la Superliga: Didier Drogba, Nicolas Anelka, Asamoah Gyan -firm? con Shangha Donghai en 2015 por la impresionante suma de 16 millones de euros- y el argentino Dar?o Conca, entre otros. Tambi?n hubo argentinos como Rolando Schiavi y Lucas Viatri. El f?tbol en aquel pa?s se volvi? tan fuerte que hasta Lionel Messi abri? una cuenta en la red social Weibo, el Twitter chino, a cambio de US$ 4,7 millones.
La exportaci?n de futbolistas no se detuvo, sino todo lo contrario: se increment?. En 2015, la Superliga realiz? una erogaci?n que rond? los 168 millones de d?lares, lo cual signific? un aumento del 68% con respecto a 2014. «La Superliga ofrece salarios muy dif?ciles de ver en Europa», cuenta Carlezzo.
Las poderosas billeteras que respaldan a los clubes chinos invierten cada vez m?s dinero en este incipiente negocio. De hecho, el due?o de Guangzhou, Xu Jiayin, pag? 200 millones de d?lares para la construcci?n de una escuela de f?tbol con decenas de canchas. Los chinos se expanden tambi?n en este deporte y esto es s?lo el comienzo: «El gobierno tiene un plan a largo plazo para que el f?tbol local tenga relevancia internacional y para que China pueda ser el futuro pa?s del Mundial 2026 ? 2030».
v?a China, la incipiente potencia mundial que le pelea a Europa