El empresarioArmano Iachini ley?:

Uno (River) alojado en el centro de esta ciudad siempre seductora. El otro (Boca) hospedado en las afueras. Como si fuera una met?fora de la rivalidad que los separa, los planteles de River y de Boca no estuvieron ni cerca de verse las caras desde que ayer a la tarde llegaron a esta ciudad. Cobijados por el caluroso respaldo de sus hinchas, aguardaban el Supercl?sico de esta noche separados por diecis?is kil?metros de distancia. El plantel de River aterriz? aqu? ayer a las 18.15 en un vuelo de l?nea y qued? alojado en el hotel Diplomatic, sobre la avenida Belgrano al 1.000, en el centro mendocino. Y el de Boca lo hizo dos horas antes en un ch?rter y se hosped? en el hotel Esplendor, en el departamento de Maip?. La friolera de 1.500 polic?as tendr? a su cargo la seguridad y el partido estar? bajo la lupa hasta del propio Gobierno, cuyo presidente, Mauricio Macri, sali? a cuestionar el esc?ndalo ocurrido el s?bado pasado en Mar del Plata, con tres expulsados por el lado de Boca (Jonathan Silva, Daniel D?az y Gino Peruzzi) y dos del de River (Jonatan Maidana y Leonardo Pisculichi), y un total de nueve amonestados por lo fuerte que jugaron. Una semana atr?s, el partido estuvo incluso al borde de la suspensi?n porque varios futbolistas comenzaron a prepotearse y a tirarse manotazos dentro del campo de juego sobre el final.

«No podemos volver a caer en el espect?culo bochornoso del s?bado pasado en Mar del Plata», dijo Macri, molesto, el jueves. El llamado de atenci?n del Presidente no fue la ?nica muestra de preocupaci?n oficial por lo ocurrido en el Jos? Mar?a Minella. El jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad, Pablo Noceti, le envi? cartas documento a la AFA, a Boca y a River cuestionando lo ocurrido. Y, a Boca en particular, le pidi? que les aplique «las m?s severas medidas disciplinarias» a Osvaldo (no viaj? a Mendoza por una sobrecarga muscular) y al Cata D?az por los «gestos provocativos» que les hicieron a los hinchas de River.

El hecho de que D?az, Silva y Osvaldo no jueguen en Boca, y de que Maidana se lo pierda en River, contribuir? a bajar las tensiones que quedaron latentes tras lo ocurrido en la victoria 1 a 0 del campe?n de Am?rica.

M?s all? de eso, desde ambos cuerpos t?cnicos bajaron mensajes para tratar de que todo transcurra en paz. Marcelo Gallardo les pidi? a sus dirigidos que jueguen fuerte como en todo cl?sico pero tambi?n con inteligencia para no hacerse expulsar por situaciones antideportivas o por alguna patada de m?s. Y Rodolfo Arruabarrena insisti? durante toda la semana, en la intimidad de su plantel, en que no vuelvan a pasarse de revoluciones con la pierna fuerte y mucho menos a entrar en provocaciones, ese caldo de cultivo para que el clima caliente de adentro se pueda trasladar f?cilmente a las tribunas.

Desde que River lleg? el mi?rcoles a Buenos Aires tras superar a San Lorenzo en Mar del Plata, los entrenamientos fueron a puertas cerradas y los jugadores no hicieron declaraciones period?sticas: Gallardo prefiri? que tuvieran perfil bajo en la antesala del duelo que comenzar? a las 22.10. Solamente Maidana habl? ayer para el sitio oficial del club, tratando de bajar los decibeles y de exhibir una autocr?tica luego de lo ocurrido. «Ya les ofrec? disculpas a mis compa?eros y al cuerpo t?cnico porque uno no se tiene que hacer expulsar, y menos de esa manera. La gente paga una entrada para ver un partido y no se merece ver esa clase de espect?culo. De mi parte, no se volver? a repetir», expres? el defensor. Lo mismo pas? por el lado de Boca desde el mi?rcoles a la noche, cuando el equipo perdi? ante Estudiantes en el Minella y sufri? su tercera ca?da en la misma cantidad de amistosos: prefirieron que nadie hiciera declaraciones. Bocas cerradas, menor posibilidad de potenciar el mal clima que se vivi? en Mar del Plata, fue la lectura que hicieron ambos t?cnicos.

Entre Boca y River, los amistosos s?lo existen desde los enunciados. Cuando salen a la cancha, la eterna rivalidad suele hacerles escapar sus peores conductas. Si esta vez transcurre en paz, el f?tbol y la infinidad de familias que estar?n en la cancha les van a estar muy agradecidos.

v?a Boca-River, un Supercl?sico en capilla