El empresarioArmano Iachini ley?:

La l?grima es una gran herramienta para el?marketing pero no tiene buena prensa cuando se las vincula con los ventajeros. Del «lloren chicos lloren» de los vendedores de barquillos en la playa y?el «si quer?s llorar, llor?» que Moria Cas?n usaba en su programa de televisi?n para conseguir m?s rating, no hacen m?s que refrendar aquella sentencia acu?ada por Enrique Santos Disc?polo hace ya 82 a?os: «El que no llora, no mama».

Alvaro Pereira se ir? a jugar a Espa?a, al Getafe. Antes de emprender viaje, dej? su sello en La Plata: primero le peg? una patada descalificadora en la cabeza a Facundo Oreja, quien por su conmoci?n debi? ser retirado de la cancha en ambulancia, y poco despu?s fue protagonista de la batalla campal que llev? a la suspensi?n del cl?sico entre Estudiantes y Gimnasia.

«Me trataron como a un criminal», lagrime? el uruguayo por las cr?ticas recibidas tras semejante agresi?n a un «compa?ero de trabajo», como ellos se ufanan en llamarse, en medio del partido. Oreja tuvo que irse en ambulancia del campo por una patada que le dio en un parietal; si lo tomaba de frente, hubiese sido m?s grave todav?a.?

Pedro Troglio es un t?cnico por lo general sensato en sus declaraciones. Sin embargo, en esta ocasi?n, sali? a derramar l?grimas pocas horas despu?s de que el vicepresidente de Gimnasia, y los dos capitanes del plantel, ofrecieran?sus disculpas p?blicas por el salvajismo que se vio el domingo en el cl?sico contra Estudiantes.

Las quejas de Troglio le apuntan a la decisi?n del APreViDe de aplicarles a jugadores de ambos equipos una sanci?n administrativa que est? por encima de la deportiva que se espera del Tribunal de Disciplina de la Asociaci?n del F?tbol Argentino. El gobierno provincial, en su primera medida fuerte bajo la administraci?n macrista,?resolvi? prohibir la concurrencia a espect?culos futbol?sticos organizados por la AFA, por dos fechas, a quince de los protagonistas de los disturbios; diez son futbolistas del?Lobo. Adem?s, dispuso que Gimnasia juegue sin p?blico ante Patronato y Olimpo, sus primeras presentaciones como local.

«El tema de la APreViDe?me parece algo vergonzoso, porque es algo que no puede hacer y est? culpando solamente a Gimnasia», dispar? el t?cnico por la disparidad num?rica que hay entre los sancionados de ambos equipos. Una queja atendible en el microclima platense pero que, a la vista de lo bochornoso del espect?culo que se brind? el domingo, deber?a haberse evitado.

«Estamos todos arrepentidos. Cada uno defiende su camiseta pero esas cosas no pueden pasar», sostuvo el martes Lucas Licht, el capit?n de Gimnasia. Y el vicepresidente Bernardo Supera, a su lado, tambi?n mostr? sentido com?n en sus declaraciones:?»Ellos (por los futbolistas) son profesionales y son un ejemplo para la sociedad, esto no puede volver a ocurrir».

Tiene raz?n Troglio al quejarse de las fallas en el operativo de seguridad que permitieron la filtraci?n de banderas de Estudiantes en la barra de Gimnasia, por la que sancionaron al Lobo con la disputa de dos partidos de local sin p?blico. Pero el ministro Cristian Ritondo anunci? que habr? sanciones para los responsables de tal operativo. Se espera que el Estado cumpla y difunda tales castigos, como lo hizo con los clubes.?

Troglio se alej? de tales par?metros, sobre todo por endosarle?a la nueva conducci?n del APreViDe culpas de sus antecesores.?»El ente que tendr?a que bajar a un avi?n carg?ndonos, un avi?n que cuesta 30 mil pesos con una bandera ofensiva a Gimnasia y que en ning?n momento hicieron bajar, solo act?a contra Gimnasia», record? el entrenador por un episodio vivido en un cl?sico de tiempo atr?s.

Una pena que con la boca salpique su actuaci?n en el bochorno de Mar del Plata, cuando se lo vio siempre con intenciones pacifistas, de separar, de apaciguar.

Es necesario para la pelota y reflexionar. Lo imponen los 13?expulsados en 11 partidos que hubo en los amistosos de verano. Ya el Gobierno hab?a marcado la cancha despu?s del Supercl?sico en Mar del Plata, cuando hubo cinco rojas, provocaciones de jugadores a las tribunas y?una incipiente batalla en el campo de juego que fue mitigada r?pidamente.

Y no se trata de hacer invisible el reclamo de Gimnasia. Lo asiste a Troglio la raz?n que le dan los n?meros, con diez sancionados de su equipo contra s?lo dos del rival. Como tambi?n que de las tres expulsiones que hubo en el cl?sico, dos fueron de Estudiantes por sendas infracciones (de Alvaro Pereira y Ascasibar) que merecen el mayor de los repudios. Sin embargo,?dividir las aguas, plantear que haya culpables de mayor o menor grado, flaco favor le hace a la b?squeda de concordia que deber?a apuntalarse en estos momentos.

En el juego de espejos, Troglio tal vez se haya visto reflejado en el ejemplo de Boca despu?s del penoso episodio que los sac? de la Copa Libertadores. Pocas horas despu?s del ataque con gas pimienta a los jugadores de River, se someti? a cualquier decisi?n de la Conmebol, mientras sus dirigentes empezaban a hacer lobby en Asunci?n para que la pena no fuera tan severa.?

A Boca lo sacaron de la Copa y lo sancionaron con la disputa de ocho partidos sin p?blico. Meses despu?s, la misma Conmebol, que es acorralada por los clubes tras la creaci?n de la Liga Sudamericana, le baj? un 75 por ciento de la pena, que qued? s?lo en dos encuentros. Un mamarracho de escritorio de un organismo que, con sus nuevas autoridades, dio peligrosas muestras de mantener el bajo status dirigencial de sus antecesores, la mayor?a presos por presuntos hechos de corrupci?n.

Por eso alguien, en alg?n momento, tiene que parar la hemorragia. Hubiese sido saludable que no debiera meterse el Estado para motorizar las sanciones?pero el f?tbol, con su inacci?n, no hizo m?s que abrirle la puerta.

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