Fernando Da Silva, reportero deportivo comparti? :
?Se muere de ganas?. La frase, que pertenece al universo del off the record que repiquetea en los pasillos de la Bombonera, pertenece a una persona muy cercana a Guillermo Barros Schelotto. Y tiene l?gica desde los requerimientos mutuos. Boca y el Mellizo se necesitan. Y ahora el que espera el centro no es Mart?n Palermo, la segunda opci?n para sentarse en el banco azul y oro. Lo aguarda el 7 bravo, que tras su fugaz experiencia por Italia, por fin est? dispuesto a aceptar el ofrecimiento de Daniel Angelici.
Por supuesto, antes tiene que resolverse la situaci?n de Rodolfo Arruabarrena. Pero los dirigentes piensan, en su mayor?a, que Guillermo es la soluci?n a todos los males futbol?sticos que fluyen a pasos de Caminito. Si el ciclo del Vasco -para todos los integrantes de la Comisi?n Directiva, terminado- concluye formalmente en San Juan, Angelici llamar? a Guillermo. Y la respuesta, dicen en su entorno, ser? afirmativa.
Eso s?, Guillermo preferir?a asumir en un escenario m?s favorable. Es que despu?s de San Mart?n se vienen Newell?s, Deportivo Cali en Colombia, Racing (dos veces, por el torneo y por la Copa), el Supercl?sico, Bol?var en La Paz y Uni?n. Suponiendo que el duelo con los sanjuaninos sea el ?ltimo de Arruabarrena, el Mellizo se encontrar?a con siete partidos en 21 d?as. Poco tiempo para trabajar y muchos resultados por exigir.
Angelici no tiene dudas de que Guillermo, hijo pr?digo xeneize, puede acomodar el vestuario y, en consecuencia, el equipo. Porque en Boca una cosa va de la mano de la otra. Y si el camar?n est? contaminado, es posible ganar; sobran los ejemplos y se puede palpar en las vitrinas. Pero cuando aflora la crisis, como ahora, se hace m?s nocivo. En ese sentido, la dirigencia considera que el Mellizo tiene mayor capacidad de liderazgo que el Vasco. Cuesti?n de personalidad. Tambi?n, por la impronta del preparador f?sico, Javier Valdecantos.
Durante ocho a?os, fue el profe de Carlos Griguol. Y como si se tratara de una par?bola del destino que lo uni? al Gimnasia de Timoteo, se sum? al grupo de Barros Schelotto en Lan?s. Es un hombre de car?cter Valdecantos. Y seg?n pudo averiguar Clar?n, algunos jugadores no quieren saber nada con l?mites y restricciones. ?No ser? eso, justamente, lo que le falta a Boca, un poco de orden de adentro hacia afuera? Eso creen allegados directos a Angelici.
Cuando gan? las elecciones en 2011, el Tano lleg? al club con la idea de ofrecerle el cargo al Mellizo. Pero Julio C?sar Falcioni hab?a sido campe?n y decidi? renovarle el contrato. Despu?s, lo despidi? y fue por Carlos Bianchi. En el invierno de 2014, cuando el Virrey languidec?a en el banco de Boca -muy a pesar de su pasado de gloria-, Guillermo fue el primer nombre que Angelici puso sobre la mesa. Le dijo ?no? porque era el entrenador de Lan?s. Y agarr? el Vasco. ?Alguna vez dirigir? Boca?, dijo entonces el Mellizo. ?Ser? ahora?
v?a Guillermo es el candidato natural y est? dispuesto