
La tensión de los playoffs ha comenzado a pasar factura, no solo en el marcador, sino también en el bolsillo de las estrellas. La NBA anunció este jueves una multa de 35.000 dólares para el base estelar de los Phoenix Suns, Devin Booker, tras sus comentarios incendiarios contra el arbitraje luego de la derrota del miércoles ante el Oklahoma City Thunder.
James Jones, jefe de operaciones de baloncesto de la liga, fue el encargado de oficializar la sanción. Según el comunicado, las críticas de Booker hacia el árbitro James Williams cruzaron la línea de lo permitido, a pesar de que el jugador argumentaba un trato desigual en la duela.
Una contradicción en la oficina de la liga
Lo más llamativo de este episodio es el matiz «agridulce» de la resolución de la NBA. Si bien la liga defendió la integridad de sus árbitros afirmando que no hay pruebas de «parcialidad o mala conducta», también le dio la razón a Booker en un punto clave:
La oficina de la liga admitió que la falta técnica pitada a Booker cuando faltaban 2:05 en el tercer cuarto fue «mal evaluada» y, por lo tanto, ha sido oficialmente anulada.
Aun así, en el estricto código de conducta de la NBA, tener razón sobre un error arbitral no te da permiso para criticarlo públicamente. Para Booker, es una victoria moral que le cuesta 35.000 dólares y que no cambia el resultado final: una dolorosa derrota por 120-107 que deja a Phoenix en una situación crítica.
El respaldo total de Mat Ishbia
En un gesto que refuerza la unidad del equipo en tiempos de crisis, el propietario de los Suns, Mat Ishbia, no tardó en salir a la defensa de su jugador franquicia. A través de sus redes sociales, Ishbia dejó claro que, aunque la derrota fue responsabilidad del equipo, el estándar arbitral debe ser recíproco.
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«Apoyo totalmente a Devin Booker», publicó Ishbia en X.
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«Anoche no fue una buena imagen para nuestra liga. Permítanme aclarar que no perdimos por culpa del arbitraje, pero eso no le resta importancia al partido».
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«Si los árbitros exigen respeto a los jugadores, los jugadores también deberían exigir respeto a los árbitros».
Contra las cuerdas en Phoenix
Con esta derrota, los Thunder —quienes terminaron como el primer sembrado de la conferencia— lideran la serie 2-0. La presión ahora recae totalmente sobre los hombros de Booker y Kevin Durant, quienes deberán defender su casa este sábado en el tercer partido de la serie.
Para los Suns, el margen de error ha desaparecido. Necesitan recuperar la compostura y evitar que las distracciones externas (como las multas y las quejas) los saquen del enfoque necesario para remontar ante un equipo de Oklahoma que se ve más sólido que nunca.