
El camino de regreso para el vigente as de los New York Yankees, Gerrit Cole, parece estar entrando en su fase final. Tras un largo y arduo proceso de recuperación derivado de la cirugía Tommy John a la que se sometió al concluir la temporada 2024, el derecho dio este jueves un paso de gigante al completar su segunda apertura de rehabilitación con resultados que invitan al optimismo en el Bronx.
En esta ocasión, el escenario fue el diamante de los Hudson Valley Renegades (Clase A), donde Cole se midió ante los Brooklyn Cyclones. El veterano de 35 años trabajó durante 4.1 entradas, permitiendo apenas dos carreras y cinco imparables, demostrando que su brazo está recuperando la memoria competitiva que lo llevó a la cima.
El rugido de la grada: Más que un entrenamiento
Para un competidor nato como Cole, las sesiones de bullpen a puerta cerrada tienen un límite terapéutico. El lanzador fue enfático al señalar que necesitaba sentir nuevamente la presión de un juego real para evaluar su verdadera condición física y mental.
«Fue divertido volver al campo y estar en una situación de juego: un poco más de adrenalina, público y demás», admitió Cole al finalizar su labor. «Es agradable llenar la zona de strike, pero aquí el objetivo es conseguir outs. Si las cosas no salen como quieres, tienes que encontrar la manera de resolver. Eso es un nivel superior comparado con las prácticas».
A pesar de conceder un cuadrangular solitario a Corey Collins en el cuarto episodio y un elevado de sacrificio en el quinto tras un doble de Yohairo Cuevas, la sensación general fue de dominio absoluto.
Precisión quirúrgica y velocidad constante
Lo más impactante de la jornada no fue el marcador, sino la eficiencia casi robótica del lanzador. Cole realizó 52 lanzamientos, de los cuales 42 fueron strikes. Un 81% de efectividad en la zona es una cifra impresionante para cualquier lanzador, pero lo es aún más para alguien que viene de una reconstrucción de codo.
Los puntos clave de su actuación técnica incluyeron:
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Poder sostenido: Mantuvo una recta estable de 95 mph, alcanzando las 96 mph en su penúltimo pitcheo de la noche, lo que descarta fatiga prematura.
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Economía de lanzamientos: Resolvió las entradas tres y cuatro con apenas cuatro disparos en cada una, una muestra de su capacidad para inducir contactos débiles.
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Arsenal secundario: A partir del tercer inning, comenzó a mezclar con éxito su slider, curva y cambio de velocidad. Según el propio Cole, la curva estuvo «en su punto», permitiéndole navegar el juego sin forzar el brazo.
La larga espera desde la Serie Mundial de 2024
Hay que recordar que la última vez que vimos a Gerrit Cole en un montículo de Grandes Ligas fue el 30 de octubre de 2024, durante el quinto juego de la Serie Mundial. El 11 de marzo de 2025 pasó por el quirófano para una cirugía reconstructiva que lo mantuvo fuera de combate durante todo el año pasado.
Hoy, tras más de 500 días de ausencia en la «Gran Carpa», Cole asegura no sentir cansancio tras alcanzar los cinco episodios (interrumpidos por el límite de lanzamientos programado). Con esta base de resistencia y un control que parece intacto, los Yankees podrían recuperar a su guía de rotación mucho antes de lo previsto, justo a tiempo para la fase crucial de la temporada 2026.