
El «Pequeño Gigante», José Altuve, ha recuperado oficialmente su mejor versión. Este lunes, a pesar de la caída de los Astros de Houston 3-1 ante los Marineros de Seattle, el camarero criollo dio una exhibición de contacto al ligar de 5-3 con una carrera anotada, consolidando un inicio de mayo que tiene a la gerencia texana más que tranquila.
La jornada de hoy no solo fue estadística; fue la confirmación de que el bajón ofensivo con el que cerró el mes de abril ha quedado en el pasado. Altuve ahora presume de haber conectado al menos un imparable en ocho de sus últimos nueve compromisos.
Un mayo de resurrección ofensiva
Desde que inició el presente mes, el camarero de Puerto Cabello ha reencontrado el timing con el madero. Los números no mienten: en lo que va de mayo, Altuve ya acumula 10 inatrapables, incluyendo tres dobles, una remolcada y cinco anotadas.
Esta racha ha sido vital para estabilizar su promedio, firmando hoy su octava jornada de múltiples hits en la temporada 2026. De hecho, estuvo a punto de registrar su segundo juego de cuatro indiscutibles, pero una joya defensiva de Brendan Donovan en la tercera base le arrebató lo que hubiese sido una noche perfecta.
A las puertas de hitos históricos
Con los tres cohetes de este lunes, Altuve sigue recortando camino hacia cifras que lo pondrán en el olimpo del béisbol venezolano:
- A 2 remolcadas de las 900: Su capacidad para producir sigue vigente, y se espera que en esta misma serie alcance las nueve centenas de impulsadas.
- Rumbo a los 2.500 hits: Cada imparable es un paso más hacia el selecto club que lideran Miguel Cabrera y Luis Aparicio.
Actualmente, Altuve mantiene una línea ofensiva de .286/.310/.357 en sus últimos siete desafíos, una clara señal de que el motor de los Astros ha vuelto a encenderse para liderar el ataque del equipo.