La Final Four de la Primera FEB se perfila poco a poco. Avanzan los playoffs, la primera semifinal ya está decidida con las victorias de Movistar Estudiantes en Alicante y de Alimerka Oviedo en casa para culminar por la vía rápida sus eliminatorias. En la otra parte del cuadro, Fuenlabrada y Menorca se crecen ante su afición para mantener viva la esperanza ante Palencia y Coruña respectivamente.
Un Movistar Estudiantes histórico masacra desde el triple a HLA Alicante
El anhelo de alargar la serie de HLA Alicante había crecido después del segundo partido en tierras madrileñas. El cuadro lucentino ya había doblegado a los colegiales como locales las dos últimas temporadas, pero el acierto de los de Toni Ten acabó temprano con toda esperanza.
Los de Rubén Perelló arrancaron alternando defensas individuales con disposiciones zonales y encontraron en Unai Mendikote a un líder que anotó los primeros ocho puntos del equipo. Pero Estudiantes dejó muy claro el guion desde el inicio: seis triples en sus primeros seis tiros de campo anotados. Y desde el poder del colectivo, comandados por un inmenso Sergi García, continuó golpeando desde el 6,75m el conjunto madrileño. Fruto de una defensa muy permisiva por parte local para la cita de la que trataba, el ‘Estu’ encontró infinidad de tiros cómodos sobre bote y desde las esquinas, castigando las ayudas largas.
Un festival de 17 triples al descanso con el que alucinaba el propio banquillo visitante. Atónito preguntaba Sergi García al fondo del banquillo “cuántos llevamos” después de anotar Garino el decimoquinto. Alicante, eso sí, logró un ataque más que decente para sobrevivir antes del descanso (47-63) con una pequeña mejoría ofensiva a través de la primera entrada a partido de Mwema y Coulibaly en los minutos finales del segundo cuarto.
Nada más lejos de la realidad, el equipo de Toni Ten dinamitó el duelo en el arranque del tercer periodo con un fantástico juego de 2×2 y una gran versión de Petit Niang, quien pidió el cambio después de repetidos esfuerzos y confirmó que su impacto se debe ver en pequeñas dosis. Con cierta mejora atrás de los de Ten y los treinta puntos de ventaja merodeando, pocos alicientes quedaban en el Pedro Ferrándiz, más allá del experimento de Ten de volver a probar a Asier González como ala-pívot tras mucho tiempo o descubrir con cuántos triples iba a terminar un histórico Estudiantes. 27 es la marca final con la que Movistar Estudiantes ha batido la mejor marca de lanzamientos de tres puntos de la historia del baloncesto nacional.
Atrás quedan los 22 de Obradoiro en Primera FEB (Copa España realmente) o los 23 de Baskonia y Unicaja en Liga Endesa. Una oleada de aficionados fineses coreando los triples finales de Salin desató ciertas sonrisas entre los aficionados de un HLA Alicante que aplaudieron a los aficionados visitantes desplazados y esperan con ansia el verano para reestructurar un proyecto que finaliza el curso con un desgaste similar a la derrota por 3-0 ante Lleida en la campaña 23/24 y la derrota más abultada de su historia en playoffs (72-113). La frustración de Mendikote en el partido demuestra un final amargo en la costa blanca. Estudiantes tendrá ahora la oportunidad de alcanzar el tan soñado ascenso en su cuarta Final Four en cinco temporadas. con la sensación de que el crecimiento en el juego llega en el momento idílico y el estado físico de la plantilla por fin puede permitir soñar al aficionado.
La prórroga evita el descalabro de Hestia Menorca
La gran versión como visitante que había ofrecido Hestia Menorca en Coruña merecía que el equipo diera una alegría a su afición. El trabajo táctico de Javi Zamora para incomodar a los de Carles Marco había dado sus frutos, pero para ganar a los herculinos hay que estar a pleno rendimiento cuarenta minutos. Arrancó bien el equipo visitante, que estuvo toda la primera parte por delante con Paul Jorgensen como líder y un ritmo de anotación en el que los coruñeses se sienten más cómodos que los insulares. Pese a haber alcanzado los dos dígitos de ventaja, Hestia Menorca se agarró a sus líderes. Littleson desde el triple y generando en situaciones de poste bajo, un Zurbriggen multidimensional como siempre y Edgar Vicedo para castigar cuando los ojos se centraban en los dos primeros.
Y el tercer cuarto cambió la dinámica de juego de forma radical. Leyma Coruña pasó de superar los veinte tantos en los dos primeros periodos a ni siquiera alcanzar los diez en este. Ahora la sensación de dominio llevaba la firma de los locales y Joe Cremo pasaba a abrocharse la capa de héroe para sostener al cuadro visitante. El colapso en Coruña era evidente y Schott, enrabiado, pasaba por encima de Diop hasta en dos ocasiones. El Hestia se relamía con un cuarto partido el domingo tras un canastón de Wembi desde el poste con el tiro libre libre como principal escollo hacia la victoria.
Varios fallos desde la personal dieron alas a los coruñeses que, desde el acierto de Cremo, recortaron distancias hasta los tres de desventaja con seis segundos por jugarse. Y ahí arranca el surrealismo. Adams Sola erró completamente liberado a escasos centímetros del aro y permitió a Dídac Cuevas anotar un triple antológico en carrera, desde el medio campo y por encima de dos defensores para forzar la prórroga y evitar que Leyma Coruña finalizara el choque con su anotación más baja de la temporada.
En la prórroga Menorca consiguió cinco de ventaja pronto y Leyma Coruña comenzó a sumar desde el bonus hasta forzar la quinta falta de Zurbriggen, empatar con otro triple de Cuevas e incluso ponerse en cabeza otra vez desde la personal. La responsabilidad estaba ahora en manos de Jalen Cone, que apenas había disputado cinco minutos y no había lanzado a canasta. Con el partido empate a falta de minuto y medio, el marcador permaneció inmovil hasta la penúltima posesión del duelo. Cone encaró a Cuevas para anotar un triple sobre bote que recordó a su gran versión de la campaña anterior. Y Coruña, pese a tener dos triples para jugar una segunda prórroga, se vio superado por un Hestia Menorca que, por ideas impregnadas desde el cuerpo técnico, capacidad de exprimir sus piezas e incomodar y trastocar hasta el fin el estilo de juego que siempre ha caracterizado a Leyma Coruña, merecía estar la serie. No había llegado en su mejor momento a los cuartos de final, pero desde luego los menorquines y Javi Zamora han demostrado que son un hueso durísimo, capaz de encontrar lagunas en sus rivales como cortes por fondo o ventajas cerca del aro de sus exteriores y Coruña deberá seguir luchando por acoger esa Final Four.
Oviedo seca a Gipuzkoa y se mete en una Final Four histórica
El meritorio trabajo ya realizado, sacando dos partidos en Gipuzkoa, dejaba a Oviedo con la tranquilidad de que con una victoria más se meterían en Final Four. Y así fue. El trabajo de toda una temporada mutó en un billete para la final a cuatro, donde los oventenses se enfrentarán a Movistar Estudiantes por un puesto en la semifinal.
La energía de un Palacio a rebosar no descentró a un Gipuzkoa que entró bien plantado en el encuentro, sabedores de que precisarían de una buena puesta en defensa atrás para cortar el ritmo que se presuponía de un equipo que juega contagiado como local. Y así fue. Con tres triples en las primeras posesiones, los de Javi Rodríguez querían dejar muestra de sus intenciones con prontitud.
Sergio García lanzó a Manex Ansorregui sobre sus pequeños. Parham, Townes y Duscak lidiaron contra uno de los grandes defensores del equipo vasco. No frenaba ahí el trabajo táctico de los donostiarras, que combinaban zonas con defensas individuales y buenas rotaciones, tratando de pinchar sobre el ritmo de un Oviedo al que le costó encontrar su alegría. Parecía dar resultado el buen trabajo atrás de GBC.
Sin embargo, la verticalidad de Duscak y la movilidad de Cosialls empastaron de lujo con el trabajo de espaciado de un Nwaokorie enorme durante toda la serie (en ambos lados de la pista) y de un Townes que castigaba desde el bote. Sin embargo, no terminaba de encontrarse cómodo el conjunto asturiano atrás, al que rompía Gipuzkoa desde el bloqueo directo con un Manex que rodaba hasta el aro con eficacia. Con Ngom bien ajustado y Tate completamente secado por Lobaco, fueron Ansorregi y Hanzlik los encargados de dar vida a los suyos.
Fue de alabar la preparación táctica de Gipuzkoa, que ajustó de todas las maneras tratando de resquebrajar a Oviedo, sobre todo en esos tramos en los que les costaba más en defensa. Si bien los asturianos conseguían abrir brecha, los vascos no se rendían, volviendo a trampear con zonas que buscaban recomponerse atrás con lo que tenían y limitar a Oviedo, sobre todo cuando parecían abrir brecha. Supo sufrir Oviedo a esos minutos con menos iniciativa, donde Inveready Gipuzkoa Basket limaba el marcador y apretaba, aunque más limitado desde sus piezas.
Si algo ha demostrado Oviedo durante la serie y la temporada en general es que dispone de recursos y de un grupo prodigioso que le permite adaptarse a muchos escenarios de partido. No iba a ser menos en el día D y así lo evidenció un Hermansson que culminó el sueño con una ristra de triples que desahogaron al equipo en el último cuarto, cuando más creció Gipuzkoa desde su libreto defensivo con un McGhie en estado de gracia. El Palacio vivió una noche mágica, de tantas que se han vivido este año y tratará de llevar esa esencia a la sede en la que se dispute la Final Four, que aún espera dos rivales más. Quién se lo iba a decir a principio de temporada a un equipo como este Alimerka Oviedo, tan bien trabajado siempre, pero con menos recursos.
Fuenlabrada fuerza el cuarto partido tras una oda a competir
Si ha habido una serie que ha tenido cambios, esa ha sido la que ha enfrentado a Super Agropal Palencia y Flexicar Fuenlabrada. El altísimo nivel de juego de los palentinos en el primer partido, dejando sin opciones a los fuenlabreños y un segundo duelo en el que los de Iñaki Martín estuvieron cerca de ganar ponía, de cara al tercero, un escenario idóneo a Fuenlabrada para poder competir: en casa, con su gente y con la ambición de estirar la imagen ofrecida en el tercer encuentro. Además, como aliciente, el regreso de un Vitor Benite que debutaría en la eliminatoria.
La puesta en escena por parte de Flexicar Fuenlabrada fue inmejorable, imponiendo el nivel físico que requiere jugar contra todo un Palencia y sorprendiendo con un parcial que alteró los nervios de un Palencia al que le iba a tocar sufrir. Con Manchón como catalizador y con Kasibabu creciendo en el partido, el Fernando Martín se empezaba a contagiar de un equipo que estaba poniendo una energía difícil de sostener. Con Vrankic -fundamental en los cambios defensivos sobre pequeños- Palencia pudo agarrarse al partido en el primer cuarto.
En el segundo cuarto, el vendaval fuenlabreño empezaría a marcar las grandes diferencias del encuentro. A una defensa rocosa que desconectó a Palencia hasta de sus tiros más liberados se le sumó un Prince Ali que se hizo con los mandos del partido de la misma manera con la que está gobernando la serie. Uno de los factores diferenciales del equipo dirigido por Iñaki Martín. Palencia, mientras tanto, combinaba zonas y ajustaba quintetos buscando jugar pequeño para agitar la coctelera de un partido al que le había costado entrar. Con 42-29 al descanso en favor de los locales, Palencia estaba obligado a ajustar.
Tras el paso por vestuarios, el conjunto morado se mostró serio, creciendo desde el rebote e inyectando más ritmo. Fuenlabrada seguía dominando, pero las alternativas en ambos lados daban aire a un Palencia que fue picando piedra, además de encontrar más acierto. Sin embargo, un Benite excelso que se iba hasta los 17 puntos. La hoja de ruta de un Fuenla que estaba haciendo grandes esfuerzos a nivel físico seguía su curso.
El último cuarto sería el único que acabaría ganando Palencia. El mismo cuarto en el que acabó expulsado Lezkano por dos faltas técnicas. Con Álvaro Muñoz y Vrankic secuestrando el rebote, el duelo se empezaba a teñir de morado de muchos minutos, aunque con pequeñas respuestas de Fuenlabrada, que empezaba a pagar el cansancio, pero sin derrochar una sola gota de sudor. Los ajustes que le dieron las rotaciones de Belemene y acabar con cuatro pequeños le dio a Fuenlabrada una victoria que le permitirá a su afición disfrutar de un partido más en casa.