
El jardinero central de los Reds, Dane Myers, protagonizó una escena bastante alarmante este lunes durante el enfrentamiento contra los Brewers. Al inicio del cuarto episodio, el jugador logró una atrapada de antología al perseguir una profunda línea conectada por Andrew Vaughn.
Sin embargo, su enorme esfuerzo defensivo le costó muy caro, ya que terminó estrellándose a toda velocidad contra la barda del estadio. Con la pelota aún asegurada en su guante, el patrullero cayó en la zona de advertencia retorciéndose de dolor.
Dramatismo y ovación en Milwaukee
Al percatarse de la gravedad del golpe, sus compañeros de equipo pidieron asistencia médica de forma inmediata desde el terreno de juego. El jugador de 27 años tuvo que permanecer tendido en el césped hasta que el personal médico ingresó con una camilla motorizada.
Mientras era retirado del campo, se le pudo observar haciendo evidentes muecas de dolor y sujetándose fuertemente el hombro izquierdo. En un noble gesto de deportividad, los miles de aficionados presentes en el American Family Field lo despidieron con una cálida ovación.
La magnitud del choque en números
Las métricas avanzadas del sistema Statcast revelaron el enorme desgaste físico y la velocidad que implicó esta accidentada jugada. Para alcanzar la esférica, Myers tuvo que recorrer una distancia de 76 pies, alcanzando una velocidad máxima de 27,5 pies por segundo.
Lamentablemente, la inercia de su carrera impidió que pudiera frenar a tiempo antes de encontrarse de frente con el muro. Los datos confirmaron que fue precisamente su hombro izquierdo el que absorbió casi todo el impacto de la brutal colisión.
De héroe ofensivo a los vestidores
La lesión resultó aún más frustrante porque Myers estaba siendo el principal motor ofensivo de su equipo hasta ese momento. En la primera entrada, había conectado un doblete productor ante el abridor Robert Gasser, impulsando la única carrera de los Reds.
Tras su repentina salida, el mánager se vio obligado a reemplazarlo en los jardines con el pelotero TJ Friedl.
Curiosamente, Friedl acababa de ser llamado desde la filial Triple-A de Louisville para ocupar el puesto del lesionado Blake Dunn en el roster activo.