Nuevas categorías de faltas, el acto de tiro, Instant Replay…
La FIBA ha aprobado una nueva batería de modificaciones en el reglamento que entrarán en vigor el 1 de octubre de 2026. Los cambios afectan tanto a la interpretación de acciones de juego como al régimen disciplinario, el uso del Instant Replay o aspectos administrativos, con el objetivo de ofrecer una mayor claridad arbitral y adaptar la normativa a la evolución del baloncesto moderno.
Estas son las novedades más importantes.
Adiós a la falta antideportiva: nacen dos nuevas categorías
La principal transformación del reglamento llega con la desaparición del concepto de falta antideportiva, que pasa a dividirse en dos tipos diferentes: la falta disruptiva y la falta flagrante.
La falta disruptiva castigará aquellas acciones tácticas destinadas a detener una transición, frenar el reloj o impedir una ventaja clara sin que exista una conducta especialmente violenta. La sanción será de dos tiros libres y posesión, pero este tipo de infracción no contará para la descalificación del jugador.
La falta flagrante, en cambio, quedará reservada para contactos que excedan el espíritu deportivo: acciones temerarias, violentas o con riesgo de lesión. Mantendrá la penalización de tiros libres y posesión y sí computará para una posible expulsión. Un jugador será descalificado al acumular dos faltas flagrantes, dos técnicas de categoría 1 o una combinación de ambas.
Las faltas técnicas también cambian
Las técnicas pasarán a dividirse en dos categorías según su gravedad.
Las de categoría 1 recogerán conductas como protestas irrespetuosas, provocaciones, simulaciones o gestos ofensivos y serán las únicas que contarán para una descalificación.
Las de categoría 2 incluirán infracciones administrativas o de menor entidad, como retrasar la reanudación del juego o determinadas acciones sobre el aro, sin que impliquen expulsión automática por acumulación.
La entrada en vigor de las nuevas categorías de faltas obligará también a modificar las señales oficiales de los árbitros y la forma de registrar las infracciones en el acta, incorporando nuevas abreviaturas específicas para las faltas disruptivas, flagrantes y las distintas categorías de técnicas.
Nueva definición del acto de tiro
La FIBA también redefine cuándo comienza y cuándo termina el acto de tiro, una modificación destinada a evitar que los atacantes provoquen faltas artificialmente.
El reglamento distingue ahora entre lanzamientos en suspensión y penetraciones, especificando con mayor precisión el inicio y el final del movimiento continuo. Además, aclara que si un jugador, tras recibir una falta, decide finalmente pasar el balón en determinadas situaciones, dejará de considerarse que estaba en acción de tiro.
Más herramientas para el Instant Replay
El vídeo arbitral amplía sus competencias. Durante los dos últimos minutos del último cuarto y de las prórrogas podrá revisarse, entre otras situaciones, si el balón había salido de las manos del sacador cuando se señaló una falta durante un saque.
Además, en cualquier momento del partido podrán revisarse acciones de goaltending, interferencias, la correcta clasificación de una falta (personal, disruptiva, flagrante o descalificante), la identificación del lanzador de tiros libres o determinados errores corregibles. Estas opciones también estarán disponibles mediante el Head Coach Challenge.
Cambios en el bote y en el equipamiento
La actualización también introduce una redacción más precisa sobre el doble bote, aclarando en qué situaciones un jugador pierde realmente el control del balón antes de poder volver a botarlo.
En el apartado del equipamiento desaparece, además, la obligación de que los calcetines sean visibles, manteniéndose únicamente que todos los jugadores del mismo equipo los lleven del mismo color. También se flexibilizan algunos criterios estéticos relativos a las líneas de la pista para facilitar la integración de elementos comerciales y de diseño.