
La selección de Estados Unidos cumplió con el objetivo en la fase de grupos de la Copa del Mundo 2026. En un partido que se tornó mucho más complejo de lo imaginado inicialmente, el conjunto dirigido por Mauricio Pochettino logró imponerse 2-0 ante Bosnia y Herzegovina, asegurando su clasificación a la siguiente ronda del torneo. Ahora, el equipo de las barras y las estrellas deberá preparar su próximo desafío: un enfrentamiento de alto calibre contra Bélgica, programado para el próximo lunes.
El camino hacia la victoria no fue sencillo
Desde el pitazo inicial, el encuentro mostró las intenciones de ambos combinados. Estados Unidos buscaba controlar la posesión, mientras que Bosnia intentaba cerrar espacios y salir rápido a la contra. El marcador se mantuvo inamovible hasta los minutos finales del primer tiempo. Justo cuando el reloj marcaba el 45′, Folarin Balogun rompió la paridad, dándole a los suyos la tranquilidad necesaria para irse al descanso con la ventaja parcial.
Sin embargo, el guion del partido cambió drásticamente en la segunda mitad. La tensión aumentó cuando Balogun, el autor del primer tanto, vio la tarjeta roja directa al minuto 64′. La expulsión dejó a Estados Unidos con un hombre menos durante la última media hora, obligando a Pochettino a realizar ajustes tácticos inmediatos para no ceder terreno ante el asedio bosnio.
Pochettino ajusta las piezas para el siguiente nivel
A pesar de la inferioridad numérica, el equipo norteamericano demostró carácter y una solidez defensiva que no se había visto con tanta claridad en encuentros anteriores. Con el rival volcado al ataque en busca del empate, Estados Unidos supo gestionar los tiempos y encontrar espacios a la contra. Fue así como, al minuto 82′, Malik Tillman sentenció el encuentro colocando el 2-0 definitivo, gracias a un error en el cálculo del portero Vasilj que terminó por hundir las esperanzas balcánicas.