
El Mundial 2026 sigue entregando emociones fuertes y los cuartos de final ya tienen un cruce que promete sacar chispas. Tras una agónica remontada frente a Egipto, donde el equipo de Lionel Scaloni demostró una vez más su carácter inquebrantable, Argentina se prepara para un nuevo desafío: Suiza. El conjunto europeo llega con la moral por las nubes luego de eliminar a Colombia por penales, consolidándose como uno de los rivales más ordenados y difíciles de doblegar en esta cita mundialista.
El historial entre ambos seleccionados
Para quienes repasan los libros, el enfrentamiento entre argentinos y suizos en citas mundialistas tiene un claro dominador. Se han visto las caras en dos ocasiones anteriores dentro de una Copa del Mundo y en ambas la victoria quedó en manos sudamericanas. El primer antecedente se remonta al Mundial de Inglaterra 1966, en la fase de grupos, cuando la albiceleste se impuso por 2 a 0 con goles de Ermindo Onega y Luis Artime.
El segundo cruce es, sin dudas, uno de los recuerdos más vívidos para el hincha argentino moderno: los octavos de final de Brasil 2014. Aquella tarde en San Pablo, el partido se mantuvo cerrado hasta los minutos finales del tiempo suplementario, cuando Ángel Di María, tras una jugada magistral de Lionel Messi, definió con precisión para poner el 1 a 0 definitivo a los 118 minutos. Fuera de los Mundiales, el historial general en amistosos también mantiene a Argentina con una ventaja considerable, la última vez que jugaron en amistosos fue el 29 de febrero de 2012, con victoria Argentina 3-1 con hat trick de Lionel Messi.
Quién llega como favorito a Kansas City
A pesar de que el peso de la historia y el presente del campeón del mundo colocan a Argentina como el equipo a batir, Suiza ha demostrado ser un bloque defensivo sumamente compacto. Bajo la dirección técnica de Murat Yakin, los suizos han construido una identidad basada en la disciplina táctica y una efectividad quirúrgica cuando las papas queman, tal como quedó demostrado en su clasificación ante Colombia.
No obstante, el equipo de Scaloni cuenta con el factor anímico de haber superado un 0-2 en contra frente a Egipto, una señal clara de que este plantel no baja los brazos ni en las circunstancias más adversas. Argentina es favorita, principalmente por su capacidad de resolución individual y colectiva en momentos clave, pero Suiza llega con el cartel de equipo revelación que no tiene nada que perder. La cita será este sábado 11 de julio en Kansas City, donde se pondrá en juego un pasaje directo a las semifinales. Un duelo de estilos donde la jerarquía argentina chocará contra el orden suizo.