
El presidente Donald Trump puso fin este lunes 13 de julio al debate sobre si los pilotos de carreras deben ser considerados atletas, en el marco de una exhibición especial de la administración en la Casa Blanca para mostrar la potencia de los carros de la IndyCar Series. El evento sirvió como antesala para el Gran Premio Freedom 250 de Washington DC, pautado para el próximo mes de agosto.
La declaración del mandatario ocurre en medio de una discusión en el ámbito deportivo sobre si los conductores profesionales de monoplazas poseen verdaderamente la condición de atletas. Esta será la primera vez en la historia que cualquier categoría de autos compita por las calles de la capital de Estados Unidos.
«El mes que viene, estos excepcionales pilotos y atletas, son grandes atletas. No hay nada que nadie pueda hacer. Nacieron con algo especial. Nacieron con la capacidad de pisar el acelerador a fondo. La mayoría de la gente no puede hacer eso. Muy poca gente puede», sentenció Trump durante su intervención.
El mandatario elogió los monoplazas presentes en los jardines de la residencia presidencial, asegurando que «son carros preciosos» y que la cita automovilística del próximo mes hará «rugir la libertad como nunca antes». Como parte del atractivo de la jornada para los asistentes y medios de comunicación, la exhibición incluyó la realización de una parada en boxes completamente en directo.
Fotos de @WhiteHouse: Parada de pits frente a la Casa Blanca
Los detalles de la cita en la capital
En el acto oficial, Trump estuvo acompañado por los pilotos de la categoría, Álex Palou (actual campeón y líder de la Indycar), David Malukas y Felix Rosenqvist. El legendario empresario y propietario de equipo de carreras, Roger Penske y presidente de la Indycar también estuvo presente. El mandatario además le entregó una placa a los tres volantes y recibió un casco con el diseño alegórico a la carrera.
El Gran Premio Freedom 250 de Washington DC está pautado para los días 22 y 23 de agosto. El trazado urbano diseñado para la ocasión en la capital estadounidense contará con una longitud de 1,66 millas (aproximadamente 2,67 kilómetros) y un total de siete curvas, donde las unidades de IndyCar pondrán a prueba la destreza física de los competidores.
Fotos de @WhiteHouse: (I-D) David Malukas, Felix Rosenqvist y Álex Palou (actual campeón y líder de la temporada), y Donald Trump, presidente de EEUU.