
El histórico primer espectáculo de medio tiempo en una final de la Copa del Mundo no conquistó a todos. Mientras millones de espectadores celebraban la apuesta de la FIFA por llevar un formato similar al del Super Bowl al Mundial 2026, una de las voces más respetadas del fútbol inglés dejó clara su postura.
Wayne Rooney, máximo goleador histórico del Manchester United y excapitán de Inglaterra, calificó el show como una auténtica “porquería” durante una transmisión en vivo de la BBC.
La producción reunió sobre un mismo escenario a figuras de talla mundial como Shakira, Madonna, BTS, Justin Bieber, Chris Martin, además de participaciones especiales de Gustavo Dudamel y otros invitados. Sin embargo, para Rooney, el despliegue musical estuvo lejos de convencerlo.
“Mi parte favorita fue cuando terminó”
El momento ocurrió durante el análisis posterior al descanso del partido entre España y Argentina. Uno de los presentadores preguntó a los comentaristas cuál había sido su instante favorito del espectáculo.
Renuente a destacar alguna actuación, Rooney respondió con total sinceridad: “Cuando terminó”. Acto seguido remató con una frase todavía más contundente: “Fue una porquería”, provocando sorpresa entre sus compañeros de panel y generando una oleada de reacciones en internet.
Aunque reconoció que le agradan varios de los artistas que participaron en el evento, explicó que el resultado final no logró entusiasmarlo y que el formato no terminó de conectar con él.
Un show histórico que dividió opiniones
El espectáculo marcó un antes y un después para la FIFA. Por primera vez en la historia de una final mundialista se extendió el descanso habitual para presentar un show musical de aproximadamente 11 minutos, inspirado en el exitoso formato del Super Bowl.
La producción fue dirigida por Chris Martin, vocalista de Coldplay, y reunió actuaciones de Madonna, BTS, Justin Bieber y Shakira, quien interpretó junto a Burna Boy el himno oficial del Mundial, “Dai Dai”, tras haber participado también en la ceremonia inaugural del torneo.
La pausa del encuentro se prolongó hasta cerca de 27 minutos para hacer posible la logística del espectáculo, una decisión que también despertó opiniones encontradas entre aficionados, analistas y exfutbolistas.