
La actriz venezolana, Elaiza Gil, sorprendió a sus seguidores al compartir un delicado episodio de salud que la obligó a entrar al quirófano.
A través de sus redes sociales, la intérprete confesó que durante mucho tiempo ignoró una lesión en su hombro derecho, una decisión que terminó por complicar su condición y hacer necesaria una intervención médica.
Gil reconoció que postergar la atención de su molestia fue un error del que hoy busca aprender, al tiempo que aprovechó su experiencia para enviar un llamado de conciencia a quienes suelen restarle importancia a los dolores físicos.
La reflexión de Elaiza Gil
La artista explicó que convivió durante un tiempo con las molestias en su hombro derecho, esperando que el problema mejorara por sí solo. Sin embargo, el dolor persistió hasta el punto de requerir una intervención quirúrgica.
En su publicación, Elaiza dejó claro que hoy entiende la importancia de atender cualquier señal que envía el cuerpo y admitió que, de haber buscado ayuda médica antes, probablemente el proceso habría sido diferente.
«Tengo mucho que contarles pero ya será cuando me vaya recuperando y la cosa va muy muy bien, sin duda ese hombro y lo demás quedará genial», escribió en la publicación.
Así fue el procedimiento al que se sometió
Según detalló, la operación estuvo enfocada en tratar la lesión de su hombro derecho y formó parte de un tratamiento que incluyó terapia con células madre, una técnica utilizada en determinados procedimientos ortopédicos para favorecer la recuperación de los tejidos.
Gil aseguró que la cirugía fue exitosa y que actualmente se encuentra concentrada en cumplir cada etapa de su recuperación, siguiendo las indicaciones médicas para regresar gradualmente a sus actividades profesionales y personales.
Además de actualizar sobre su estado de salud, la también productora dedicó unas emotivas palabras al personal de la Clínica Saer y a los médicos responsables de su tratamiento.
Elaiza expresó que durante todo el proceso recibió un trato cercano y humano, algo que le permitió afrontar la cirugía con mayor tranquilidad.
También agradeció a Dios y a la vida por poner en su camino a profesionales que le transmitieron confianza en uno de los momentos más vulnerables que ha vivido recientemente.