Suscríbete a nuestros canales

Nelson Contreras S. | @nelsoncon2020

Sacar a los Filis de Filadelfia del letargo ofensivo en el que se encuentran en esta recta final de la ronda regular en la Liga Nacional, es el gran objetivo que tiene el venezolano Luis Arráez, quien fue traspasado ayer desde los Gigantes de San Francisco al equipo cuáquero, que ahora aumenta sus posibilidades de asegurar su pase a la postemporada.

Para el Yaracuyano este traslado es lo que esperaba desde hace varias semanas por cuanto de lograrlo, como lo alcanzó, tiene abierto chance de alcanzar su cuarto título de bateo, además de asegurar un puesto seguro en la segunda base.

Como si fuera poco estará en un equipo poderoso, que, con la llegada de Arráez, puede darles la pelea a los más poderosos equipos de la Liga Nacional, aunque bajar del pedestal en la División Este de la Liga Nacional a los Bravos de Atlanta es una meta casi imposible de alcanzar por cuanto han sacado hasta el pasado domingo un margen de ocho juegos de ventaja.

Un equipo dormido

Sin duda, el lineup de los Filis no ha respondido con el madero en los sus toleteros son de jerarquía y entre ellos están Brice Harper, Kyle Schwarber y Jhoan Durán, pero no han podido responder en los momentos importantes.

Arráez llega en el momento justo para convertirse en la bujía que necesitan con urgencia el equipo de Filadelfia que debe estar colocado entre los mejores de la Liga Nacional, pero este año corren el riesgo de quedar fuera de los playoffs.

De esta manera, los Filis suman un bate probado para mover la ofensiva, vale decir producir carreras, algo necesario con la finalidad de alcanzar la quinta clasificación consecutiva a la siguiente fase del campeonato y si logran el repunte esperado podrían darle la pelea a los ahora casi invencibles Dodgers de Los Ángeles, o a los Cerveceros de Milwaukee, los rivales más temibles en la Nacional,  

Los Dodgers, por supuesto, aumentaron su favoritismo tras el arribo Tarik Skubal, el estelar ganador en dos oportunidades del premio Cy Young al mejor lanzador de la Liga Americana con los Tigres de Detroit.

El criollo es el líder bate del viejo circuito con un promedio de bateo de .324 con cuatro jonrones y 47 carreras remolcadas, además de un OPS de .801.

Por supuesto, estos numeritos fueron tomados muy en cuenta por la gerencia de los Filis y a esto se une el hecho de que es un toletero de contacto que difícilmente se poncha.

Y ello se constata al revisar sus números en los que se aprecia que en sus ocho años de carrera en las Grandes Ligas solo se ha ponchado 236 veces.

Esta temporada con los Gigantes ha recibido 20 bases por bolas y 21 ponches, lo cual evidencia otra característica que ayudará a los Filis si se toma en cuenta que el porcentaje de embasado que tiene su nuevo equipo es de .304, el segundo peor de las Grandes Ligas, solo por encima de los Mets de Nueva York.  

Arráez había manifestado recientemente que su deseo era seguir con los Gigantes, pues allí se ganó el cariño de los aficionados, así como de los técnicos y demás compañeros del club.

Sin embargo, no tenía casi ningún chance de lograr su avance a la siguiente roda, si se toma en cuenta que, hasta el lunes anterior en la última fecha de los cambios, tenían registro de 47 triunfos por 65 derrotas, por supuesto, una de las peores del beisbol de las Grandes Ligas.

En la actualidad los Filis se encuentran disputando uno de los últimos puestos del segundo comodín y, por supuesto, están en el filo de la navaja.

Arráez se libró de ser enviado a un equipo de la Liga Americana, ya que, si se hubiese producido ese cambalache, perdería la oportunidad de lograr el ansiado cuarto título de bateo.

Yankees de Nueva York, Medias Rojas de Boston y Rays de Tampa Bay eran los conjuntos que buscaban al venezolano y estaban dispuestos a ceder a varios de sus mejores prospectos para lograrlo, pero es muy factible que el propio pelotero y su agente solicitaron a los directivos de los Gigantes que aceptaran a los Filis para no perder la ocasión de titularse como el mejor toletero de contacto de la Liga Nacional.  

Arráez en la intermedia

Lo que tanto había solicitado el yaracuyano era desempeñarse en la segunda base y lo ha logrado. El mánager interino de los Filis, Don Mattingly garantizó que Arráez jugará como en la intermedia, para lo cual debió realizar un reajuste en la parte defensiva.

En efecto, Bryce Harper quien se mantenía en la defensa de la inicial volverá al jardín derecho, mientras que Bryson Stott, defensor del segundo saco pasará a la antesala y el que cuidaba esa almohadilla Alec Bohm se trasladará a la primera base, posición en la que Harper se desempeñaba desde que regresó de la operación Tommy John en el codo derecho realizada en 2023.

Muchos de estos cambios en la defensa son factible que no sean del agrado de los peloteros involucrados, pero todos debieron entender que son necesarios para que Arráez se adapte a gusto en el equipo y así se puede devolver el entusiasmo por las victorias.

En el equipo el yaracuyano tendrá como gran aliado al lanzador zurdo venezolano Jesús Luzardo, considerado uno de los mejores serpentineros del equipo y de la Liga Nacional.

Arráez fue el líder en el departamento de hits de la Liga Nacional en las dos últimas campañas y esta zafra solo lo supera el dominicano Otto López, campocorto de los Marlins de Miami, pero la posibilidad de que supere los 200 imparables es inminente.

Asimismo, López se ha convertido en su máximo adversario en la lucha para lograr el título de bateo.   

Los Filis se armaron

No solo fue traer al explosivo bate de Luis Arráez al equipo, ya que Filadelfia cerró un acuerdo con los Mets de Nueva York y lograron al lanzador zurdo Brooks Raley, a cambio del también serpentinero derecho de las Ligas Menores Luke Gabrush y del jardinero John Spikerman.

La directiva del equipo de Filadelfia buscaba renovar aún más el lineup a los fines de darle mayor profundidad al equipo en lo que resta de la ronda regular.

La idea principal de Arráez esta centrada en lograr con los Filis un contrato de varios años con varios millones de dólares de por medio. El de este año fue de $12 millones con los Gigantes.

Arráez será elegible para la agencia libre al final de la actual temporada de allí que debe esforzarse en apuntalar con sus batazos al equipo de Filadelfia para alcanzar el ansiado nuevo pacto, de lo contrario, volverá a estar libre para negociar con otro conjunto.  

El criollo disputó sus primeras cinco temporadas de la Gran Carpa con los Mellizos de Minnesota antes de ser transferido a los Marlins de Miami en enero de 2023. Posteriormente, Padres de San Diego lo adquirió en la campaña de 2024 para pasar luego a los Gigantes. 



Source link