
La ilusión de la Vinotinto Sub-20 sigue agigantándose en suelo caribeño. Tras conseguir una sufrida victoria por la mínima frente a la selección anfitriona, República Dominicana, el combinado nacional selló su boleto dorado a las semifinales de los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2026, instancia en la que se medirá ante su similar de Colombia.
El buen andar del equipo en el torneo no solo se explica sobre el terreno de juego, sino también en el respaldo institucional y humano que rodea a la delegación.
El seleccionador nacional absoluto, Oswaldo Vizcarrondo, se ha desplazado para acompañar de cerca a los «chamos» dirigidos por Juan Tolisano, estando muy pendiente de cada detalle y colaborando activamente con el cuerpo técnico en República Dominicana.
Conocimiento y complicidad generacional
La presencia del «Patrón» supone un valor anímico incalculable para el plantel juvenil. Cabe destacar que, antes de asumir las riendas de la selección absoluta, el exdefensor central dirigió los procesos de la Sub-17 y la Sub-20, por lo que conoce a la perfección y desde sus bases a la gran mayoría de los jugadores que hoy defienden la camiseta nacional en el certamen internacional.
Con este respaldo de élite desde la interna del grupo y la moral por las nubes tras asegurar su presencia entre los cuatro mejores del torneo, la Vinotinto Sub-20 enfoca ya sus energías en el decisivo duelo de semifinales frente al combinado colombiano, buscando dar el golpe definitivo hacia la gran final.