Fernando Da Silva:
Parece un cubo m?gico San Lorenzo. Y por m?s vueltas y vueltas que le da su t?cnico, no encastra. Guede busca que su equipo tenga color de candidato, pero no encuentra coincidencias ideol?gicas con sus jugadores. Entonces, este grande que se presenta en el estadio Centenario no s?lo est? lejos de la pretenciosa propuesta ofensiva que su entrenador import? desde Chile; tambi?n, es un conjunto errante, descalibrado t?cticamente, que se presta al festival de Quilmes, que se somete a una goleada lacerante. Y dispara interrogantes tras ocho partidos sin victorias -cuatro por la Copa y otros tantos por el campeonato- y 300 minutos de gargantas apagadas en el ?mbito local. ?Este revolucionario t?cnico es el ?nico culpable de la debacle azulgrana? ?Qu? responsabilidad tienen los futbolistas, faltos de car?cter ante la primera adversidad de la tarde? ?Est?n c?modos con el estilo Guede? ?Cu?l es ese plan de juego?
Por momentos, no es posible determinar a qu? juega San Lorenzo. Los laterales parecen extremos, el primer volante de salida se mete entre los centrales, Ortigoza y Belluschi intentan organizar, Cauteruccio y Cerutti -fundamentalmente- desbordan y Blandi amenaza en el ?rea rival como ?nica referencia. Y van para adelante. Con intensidad, con valent?a; tambi?n, con un desorden absoluto. Y se exponen. Y dejan espacios. Y liberan la zona. Quilmes, apostando al orden colectivo y mediocampistas aplicados, lo cachete? de entrada a trav?s del penal que convirti? Rescaldani. Y lo liquid? en el primer cuarto de hora del segundo tiempo con dos cabezazos, uno de Orihuela y otro del propio «9», en las narices de Torrico.
Hay un baj?n individual alarmante, est? claro. Mas no es el mismo que Martino convoc? a la Selecci?n. En el segundo grito de Quilmes, despu?s de una pelota que dej? corta Caruzzo, perdi? en la marca contra el voluntarioso Imperiale. Luch? el volante rosarino, con dientes apretados, y domin? al lateral sanjuanino. Recibi? Chirola Romero y el centro exacto, con rosca, hall? a Orihuela en el segundo palo. Su cabezazo dej? sin chances a Torrico.
San Lorenzo estuvo quebrado en el medio y no hubo conexi?n en ataque. A excepci?n de Belluschi, que siempre intent? romper l?neas, el resto no contribuy? con la elaboraci?n. Hubo tres o cuatro jugadas asociadas, nacidas en contragolpes. Despu?s, estocadas personales. Ortigoza tuvo un domingo opaco. Perdi? la pelota que termin? en una genialidad de Bra?a y el posterior penal de Cerutti, que bloque? con el brazo un desborde de Bottino.
Es evidente que los jugadores no sienten el f?tbol que pregona Guede y el t?cnico no lograr enderezar el rumbo con sus decisiones. Si Cauteruccio no se halla como segunda punta, ?por qu? deber?a funcionar Matos? Ni uno ni otro rinden fuera del ?rea. Y si Belluschi se ahoga en su soledad creativa, ?por qu? Romagnoli calienta el banco? El cambio de Paulo D?az (zaguero) por Mussis (volante central) cuando San Lorenzo ya perd?a 3 a 0 fue contradictorio. En especial, porque el chileno se estacion? en el medio. ?No pod?a aportar m?s el Pipi?
Belgrano, Godoy Cruz y Central. Toluca y Liga de Quito. Cinco finales entre el torneo dom?stico y la Libertadores, despu?s del receso de Eliminatorias. Y un futuro incierto, producto de un presente tan complejo como la soluci?n de aquel famoso cubo que el profesor Rubik perge?? hace cuatro d?cadas.
v?a San Lorenzo no aparece y el futuro de Guede es incierto