Fernando Da Silva:

El celeste y el blanco se mezclaban con el rojo en todas las ?tribunas del estadio Nacional, en un espect?culo visual fabuloso, pero tambi?n peligroso. Se sabe: en el f?tbol la locura invade y resulta casi una utop?a en estos lugares que fan?ticos de distintos ?equipos compartan?90 minutos juntos. Sucedi? el a?o pasado, en aquella final de la Copa Am?rica que llev? a Chile al ?xtasis. Ahora, hoy, en este cruce por Eliminatorias, eso no se ver?. Los organismos de seguridad no quieren que nadie sufra lo que padeci? la familia de Lionel Messi en aquella noche de penales y derrota.

Pap? Jorge, mam? Celia y los?hermanos del mejor jugador del planeta miraban desde una platea, la que se encuentra a un costado de los pupitres de prensa, detr?s de los bancos de suplentes. En un momento, hubo corridas. Los estaban agrediendo. Y terminaron observando todo desde un palco. Fue un episodio de mala convivencia. Por suerte, aislado. Los colores se mezclaban en cada rinc?n del estadio y, por suerte, esa postal de violencia no se extendi?, algo que se tem?a por la inmensa rivalidad entre chilenos y argentinos.

Esta noche, en ese estadio Nacional con capacidad para 45.000 espectadores,?habr? un espacio para hinchas argentinos, que hasta el momento adquirieron 1400 localidades.?»Habr? un acceso que estar? habilitado por la puerta 11 para fan?ticos trasandinos. Todos?saben lo que pas? en la final y tiene un sabor especial este partido», intent? justificar Claudio Orrego, el intendente de la?Regi?n Metropolitana de Santiago de Chile. Y cerr?: «Est? todo muy bien organizado como para que no haya ning?n inconveniente».?Que?haya paz.

v?a Un sector especial en la cancha, para que no se repita lo que sufrieron los Messi