
El exfutbolista y actual miembro del cuerpo técnico de la selección argentina, Roberto Fabián Ayala, expresó su profundo arrepentimiento. Tras los incidentes ocurridos al finalizar la reciente Copa del Mundo, el exdefensor reconoció que su comportamiento no fue el adecuado.
Durante una entrevista concedida a Esports Migdia, Ayala admitió que su rol le exige mayor compostura y aseguró que, de encontrarse nuevamente con el mediocampista español Dani Olmo, le ofrecerá disculpas de manera personal.
“No puedo permitirme que un sentimiento cambie mi humor y mis actos”, confesó.
Además, aclaró que la acción consistió en un empujón derivado de un comentario provocado por la tensión, desmintiendo rotundamente los rumores de que hubiera lanzado un puñetazo.
La intención original de separar
A pesar del desafortunado desenlace, el exjugador del Valencia y Zaragoza aseguró que su objetivo principal era pacificar el ambiente. Al observar la gresca desatada en el centro del campo, su primer instinto fue buscar a los jugadores argentinos para retirarlos. Sin embargo, admitió que las altas pulsaciones del momento y la confusión le jugaron una mala pasada.
«Me hago cargo de lo que he hecho. Mi intención fue ir y separar… pero por el lugar que ocupo mi comportamiento tiene que ser otro», reflexionó con autocrítica. También relató que conversó con el español Eric García en medio del caos, explicándole que solo había ingresado al campo para felicitar a los rivales y calmar las aguas.
La polémica de la foto y la prensa
El asistente técnico también abordó las críticas hacia el equipo por supuestamente dar la espalda durante la coronación de España. Ayala desmintió cualquier actitud de despecho, explicando que los jugadores se acercaron a las gradas para verificar el bienestar de sus familiares. Detalló que, aunque estaban de espaldas al podio, seguían la celebración a través de la pantalla gigante.
En este contexto, lamentó lo que percibe como una campaña mediática para desprestigiar a la selección albiceleste. Criticó el nuevo formato de periodismo liderado por creadores de contenido, acusándolos de malinterpretar gestos. A su juicio, se omiten deliberadamente las múltiples muestras de camaradería que los argentinos tuvieron con los campeones.
Respeto por España y lazos afectivos
Para cerrar la controversia, Ayala elogió el desempeño del equipo rival, reconociendo sin tapujos que España fue superior y conquistó el torneo jugando de manera brillante. Hizo un llamado a la cordura, recordando que el fútbol debe ser motivo de orgullo y que los errores cometidos en la cancha deben asumirse sin llevar las cosas a los extremos.
Finalmente, resaltó el inmenso cariño que tanto él como Lionel Scaloni sienten por la nación ibérica. «Tengo dos hijos españoles, mucha amistad, es un país al que quiero», concluyó. Con estas palabras, Ayala busca poner punto final a la polémica, instando a que el episodio quede como un roce estrictamente deportivo que no empañe el triunfo español.