Si un hombre fue responsable de la mejoría del pitcheo de Tiburones de La Guaira en esta postemporada fue Luis Torrens, que en calidad de refuerzo no solo respondió a la ofensiva sino que hizo un gran trabajo detrás del plato, entetablando una comunicación maravillosa con sus lanzadores y conduciendo el juego magistralmente.

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Pero nada de esto llegó al azar. Torrens hizo mancuerna con Rubén López del Departamento de Analítica e ideó una estrategia que resumiera como hacer daño a los bateadores contrarios y evitar que ellos hicieran daño a los escopeteros escualos. Eso, a través de la ubicación de los pitcheos, que muy elegantemente puso en práctica el careta de 27 años en toda la postemporada.

Sin embargo, no todo fue sistemático, también entra en perspectiva la intuición de Luis Torrens, su experiencia de Grandes Ligas, la “maña” como popularmente se podría decir, en LVBP.com hay un trabajo de Carlos Valmore Rodríguez que explaya todo el trabajo analítico del carabobeño.

Su trabajo con Ricardo Pinto fue vital

Ahora bien, la cúspide de su trabajo guiando al cuerpo de serpentineros se vio reflejada en la labor de Ricardo Pinto en la Gran Final, donde lanzó 14 ceros consecutivos, ponchó a 11 contrarios y limitó a los oponentes a ocho imparables, solo seis bases por bolas y WHIP de 1.00. Todo ello, le valió para ser elegido MVP de manera unánime.

“Desde el primer momento fue excepcional, mantuvimos una comunicación muy buena antes de cada encuentro. Me hizo el trabajo demasiado fácil”, dijo Luis Torrens a Carlos Valmore Rodríguez de IVC Networks sobre su trabajo con Ricardo Pinto. “Lo que hizo durante todo el Round Robin fue increíble, él más que mercedor de ese MVP y parte de toda esta celebración”.

Asimismo, Luis Torrens destacó que disfrutó haberle recibido al abridor diestro de Tiburones y confesó haberselo tomado personal, ya que sabía que se trataba del as de la rotación litoralense.

Oportuno en su máxima expresión

Respecto a su ofensiva, solo pudo conectar tres inatrapables en 11 turnos (promedio de .176), pero impulsó seis carreras y anotó cinco. Aunque se embasó poco, pues tuvo OBP de .267; tuvo wOBA de .400, lo que quiere decir que cada vez que estuvo por los senderos representó oportunidades potenciales de conseguir carreras.

Fue oportuno y, ayudado por un Slugging de .588, se combinó para OPS de .849 en la instancia decisiva.

“Gracias a Dios salieron los batazos en los momentos oportunos. Traté de ayudar en todos los espacios posibles para conseguir victorias. Salieron las conexiones importantes en buenos momentos”.

No obstante, Luis Torrens apela a que todo fue un trabajo en equipo en el que cada uno puso su granito de arena para lograr el cometido. Por último, agradece su estancia como refuerzo del equipo. “Me han tratado como en casa”, sentenció el receptor carabobeño.



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