Olympiacos venció con solvencia y personalidad a un diluido y desacertado Fenerbahçe en las semifinales de la Final Four (79-61), con un quinteto titular protagonista. Sasha Vezenkov, Evan Fournier y Alec Peters se combinaron para sumar 44 puntos en un duelo en el que los helenos fueron por delante en todo momento. Los rojiblancos se enfrentan de nuevo a la maldición del primer clasificado de la liga regular, que nunca ha logrado levantar el trofeo en la Euroliga.

El Telekom Center, como si del Pireo se tratara, estaba inundado de color rojo, con miles de aficionados del Olympiacos empujando a su equipo para que firmara un primer parcial positivo de 10-0. El Fenerbahçe, incapaz de anotar en los primeros seis minutos, no tuvo acierto ni siquiera en las situaciones más claras y sencillas. Con la canasta de Sasha Vezenkov, Saras Jasikevicius se vio obligado a solicitar tiempo muerto, viendo cómo su equipo estaba pasando con más pena que gloria en los primeros minutos de la Final Four. La entrada de Nando De Colo le dio otra cara al conjunto turco, que debía empezar a remar cuanto antes. La anotación del Fenerbahçe, aunque tardía, le dio un pequeño sostén para afrontar el segundo periodo con un menos alarmante 18-12.

Pero la dinámica se volvió a repetir en los siguientes minutos, esta vez con más mérito, si cabe, del Olympiacos, que arrancó el segundo cuarto con un 8-0 que le hacía recuperar y agrandar su ventaja (29-12), con los actores secundarios como protagonistas. De nuevo, el equipo de Saras Jasikevicius no encontraba soluciones ofensivas, sin poder anotar en los primeros seis minutos de este tramo, mientras acumulaba hasta siete pérdidas de balón y un pobre 1/10 en triples. La sensación que estaba dejando el partido no era otra que la de que el conjunto griego parecía insuperable. Al descanso, Olympiacos mandaba por 33-24. Un marcador muy optimista para los otomanos, incluso yendo 11 abajo.

El partido estaba siendo totalmente de Olympiacos y, en la reanudación, los helenos quisieron controlarlo de forma definitiva. Y otra vez, un impactante parcial de 11-0 en dos minutos tras la vuelta de vestuarios —con un inconmensurable Tyler Dorsey, que ya contaba con 15 puntos en 13 minutos sobre la pista— parecía romper el partido anímicamente para Fenerbahçe. Y aunque los turcos lograron ponerse a 10 puntos, la situación parecía irreversible mientras mantuvieran esos porcentajes de tiro (9/21 en tiros de dos y 6/23 en triples) y esa imprecisión en la toma de decisiones. El gran culpable, esta vez, del buen hacer del Olympiacos no fue otro que Vezenkov. El ala-pívot, que jugó los 10 minutos del periodo, anotó 14 puntos en él y 9 de los últimos 12 de su equipo cuando más lo necesitaba (56-41).

Seis puntos consecutivos de Tarik Biberovic al arranque del último cuarto le dieron algo de vida al encuentro, empujando el marcador hasta el 56-49 a falta de ocho minutos. El desacierto en el tiro exterior seguía siendo un problema serio ante un Olympiacos que no cedía puntos fáciles bajo el aro y que encontraba en los triples de Fournier y Alec Peters unas dagas que enterraban al Fenerbahçe. De hecho, los turcos, sin contar el 4/9 en triples de Biberovic, se fueron a un paupérrimo 7/34 desde el perímetro. Ni siquiera cuando le venían bien dadas, el Fenerbahçe conseguía utilizar sus buenos tramos como punto de inflexión. Los últimos minutos fueron totalmente de Olympiacos y Fenerbahçe tuvo que resignarse a ver celebrar a los tantísimos aficionados rojiblancos.



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