Aday Mara se ha proclamado campeón de la NCAA con Michigan en un hito histórico para el baloncesto español.
Tres años después de aterrizar por primera vez en Estados Unidos, Aday Mara alcanzó esta noche el olimpo del baloncesto universitario americano.
Michigan derrotó a UConn en la gran final del March Madness (63-69) con 8 puntos, 4 rebotes y 1 tapón de Aday. Tres temporadas de sacrificio, trabajo, momentos complicados (especialmente en UCLA), muchísimas horas de gimnasio y pabellón y una apuesta firme por una Michigan que no únicamente aprovechó las grandes virtudes del zaragozano, sino que le convirtió en el eje central de todo su juego. Un elemento indescifrable.
Un muro insuperable contra el que UConn también acabó frustrada y desesperada. Aday Mara Gómez. El primer español campeón de la NCAA. Y no será el último.
UConn (#2) 63 – Michigan (#1) 69
Más de 77.000 espectadores llenaron el Lucas Oil Stadium, hogar de los Indianapolis Colts, en la gran final de este March Madness. Un escenario espectacular para definir el campeón de una temporada memorable tanto para UConn, establecida ya en la élite con su tercera final en las últimas cuatro temporadas, como para una Michigan que convivió junto a Arizona en lo más alto del ranking durante toda la temporada. Y la final fue una batalla con todas las letras.
UConn empezó imponiendo su mayor experiencia… y jugando con los nervios de una Michigan desacertada desde el triple y precipitada y ansiosa, con miedo a caer derrotada. Incluso Aday, que volvió a salir de titular, se mostró muy poco preciso y nervioso en los primeros minutos, y los de Dan Hurley aprovechaban para coger las primeras ventajas en el marcador. Sin embargo, la segunda presencia de Aday Mara en el partido aportó a Michigan la serenidad y seguridad que necesitaba. El español empezó a imponer su ley en defensa, alejando cada vez más los tiros de una UConn desesperada ante los centímetros del maño. Y también resolvía en ataque, finalizando con maestría en acciones de uno contra uno en el poste bajo, y convirtiéndose en el socio ideal de un Elliot Cadeau (19p) que leyó y aprovechó muy bien los espacios que generaba el español.
Michigan, sin embargo, seguía completamente desacertada desde el perímetro (0/8) y a eso se agarraba una UConn que agradeció el descanso antes de ver cómo se le empezaba a escapar el partido (29-33). Y es que esos minutos final de la primera mitad fueron tan solo un ejemplo de todo lo que estaba por llegar. Michigan, con Aday Mara y un imperial Morez Johnson (12p-10r), se convertía en un equipo infranqueable en defensa y los tiros de los Huskies cada vez se alejaban más del aro rival. Y el primer triple, lógicamente, tenía que llegar.
Cadeau situaba el +11 desde la larga distancia, pero aún quedaban más de 12 minutos de batalla. Y si algo ha demostrado esta UConn es que no conoce la palabra rendición. Karaban, Reed y el pundonor de Ball o Demary mantuvieron con vida a los Huskies, que llegaron a ponerse a cinco puntos… antes de una acción de Aday Mara que significó un golpe muy duro para el doble campeón. Ataque para rebajar la diferencia, mano anticipando el pase del maño, que corre el contraataque a las mil maravillas y termina con un potente alley-oop. De un posible -3 al -7 de nuevo.
Y cuando parecía que UConn volvía a tener un momento de inspiración, con dos triples de Braylon Mullins, Michigan encontró a su gran líder y estrella. Yaxel Lendeborg hizo un esfuerzo titánico para jugar la final con un esguince de tobillo y al descanso, con 2 puntos y un 0/8 en tiros, fue más que claro en la entrevista del descanso: «Me siento horrible. Me siento superdébil ahora mismo. Estoy fallando cosas que no fallo habitualmente«. Cualquiera se hubiera rendido. Cualquiera hubiera entendido que hoy ni debía estar en pista. Pero Lendeborg no es de esos. Nunca lo ha sido ni lo será.
Seis puntos seguidos del dominicano evitaban la enésima reacción de UConn, que incluso llegó a dar un último susto con un triple milagroso de Solo Ball a falta de un minuto con los nervios provocando errores poco habituales en una Michigan que cometió demasiados errores en el tramo final. Sin embargo, UConn ya había gastado su milagro ante Duke. Y el tiro lejano de Alex Karaban que pudo poner a los Huskies a un punto con 17 segundos por jugarse… se quedó tan corto como sus esperanzas de remontada. Michigan es campeón. Aday Mara es historia. Y el March Madness 2026 quedará para siempre en nuestro baloncesto y corazones.
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