
La rivalidad más icónica del béisbol vivió un capítulo de contrastes este jueves. Mientras los New York Yankees (16-9) vuelan alto como líderes de la Liga Americana, los Boston Red Sox (9-16) se hunden en el sótano de la división. La victoria neoyorquina por 4-2 no solo completó la barrida en la serie, sino que extendió la racha ganadora de los visitantes a seis juegos, su mejor registro en lo que va de 2026.
El «Hometown Hero» que viste de rayas
La historia de la noche tuvo un protagonista con tintes cinematográficos: Cam Schlittler. El derecho de 25 años, nativo de Weymouth y aficionado de los Red Sox desde la cuna, regresó a Fenway Park para dar una exhibición de dominio ante su gente.
Schlittler (3-1) trabajó durante ocho sólidas entradas, permitiendo apenas cuatro hits y dos carreras (solo una limpia). Con esta actuación, el lanzador redujo su efectividad a un impresionante 1.77. No es la primera vez que Schlittler castiga a su antiguo amor; el año pasado ya los había blanqueado durante ocho episodios en la Serie de Comodines, consolidándose como una auténtica pesadilla para los bates bostonianos.
El factor Chisholm y el poste de Pesky
El juego fue un constante estira y afloja. Boston tomó la ventaja temprano gracias a un doble de Marcelo Mayer, aprovechando un error defensivo de José Caballero. Sin embargo, en el quinto episodio, Jazz Chisholm Jr. puso las tablas con un batazo que rozó lo anecdótico.
Chisholm conectó su primer jonrón del año, un elevado de apenas 333 pies que pasó justo por encima del «Poste de Pesky» en el jardín derecho. Fue el cuadrangular más corto de su carrera, pero suficiente para encender la chispa de la remontada neoyorquina.
Aunque Carlos Narváez devolvió la ventaja a los locales con un vuelacercas solitario poco después, el destino del juego estaba por sellarse desde la banca.
Cody Bellinger rompe sequía de casi 60 años
El momento decisivo llegó en la séptima entrada. Con las bases llenas, el mánager Aaron Boone envió a Cody Bellinger como bateador emergente. A pesar de llegar en un bache ofensivo, Bellinger respondió con un sencillo de dos carreras ante el ex-Yankee Greg Weissert, dándole la vuelta definitiva al marcador.
Este hit no fue uno cualquiera. Los Yankees no conseguían un imparable emergente para tomar la ventaja en Fenway Park estando abajo en el marcador desde el 23 de abril de 1967, cuando lo hizo el legendario Elston Howard. La guinda del pastel la puso Aaron Judge con un sencillo productor para asegurar el 4-2 definitivo.
Destellos en el desierto de Boston
A pesar de la derrota, los Red Sox tuvieron un punto brillante en el novato Payton Tolle. Ascendido recientemente de Triple-A, Tolle dio un espectáculo de ponches, retirando a 11 bateadores (incluyendo a los primeros cinco que enfrentó) en seis entradas de labor.
Resumen estadístico de la jornada:
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David Bednar: Consiguió su séptimo salvamento con una novena entrada perfecta.
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Dominio Yankee: Boston apenas pudo anotar tres carreras en toda la serie de tres juegos.
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Curiosidad estratégica: Fue el quinto partido consecutivo en que los Yankees enfrentaron a un abridor zurdo, una racha que no se veía desde abril de 2016.
Con la moral por las nubes, los Yankees abandonan Boston mirando a todos desde la cima, mientras que los Red Sox deberán buscar respuestas urgentes para no dejar escapar la temporada antes de que termine el primer mes de competición.