
La eliminación de la selección de Países Bajos frente a Marruecos en los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo de 2026, fue la primera gran campanada de estas llaves, ya que para muchos analistas e incluso la inteligencia artificial daban como campeón del torneo a la selección europea.
Pero más allá del resultado, ocurrió un déjà vu deportivo que se generó en este partido, ya que Justin Kluivert falló su disparo en la tanda de penales, exacatamente de la misma forma que lo hizo su padre, Patrick, hace 26 años atrás, lo que revivió para muchos holandeses un traumático episodio pero ahora en la Copa del Mundo.
Dos coincidencias negativas
Otra gran coincidencia de esta situación es que ambos partidos y fallos se disputaron un día 29 de junio. En el caso de Patrick, ocurrió en la Eurocopa 2000, cuando la selección neerlandesa, coanfitriona de aquel torneo, vivió un horrible partido ante Italia en semifinales.
Fallaron dos penales en el tiempo regular (uno de ellos de Patrick Kluivert) y tres más en la tanda decisiva, que selló su eliminación.
Mientras que para Justin Kluivert, que ingresó sobre el final del partido ante Marruecos, asumió la responsabilidad del segundo disparo de la tanda que se estrelló en el mismo poste y de la misma forma que lo hizo su padre, lo que pavimentó el triunfo 3-2 de los africanos, enviando a casa al cuadro europeo.