Fernando Da Silva:
Como a los periodistas nos encantan las grandilocuencias y las espectacularidades, hoy es un buen d?a para titular con pompa «Muri? el f?tbol», le cabe a Johan Cruyff, como en su momento a Alfredo Di St?fano y con certeza se les aplicar? a Pel? y a Diego Maradona cuando les llegue la hora. Es, ser?a, una forma de igualarlos, de rendirles honores similares: a Alfredo en el recuerdo, a Cruyff en este morbo y a Pel? a Diego en vida, por suerte.
Roza la unanimidad en cualquier ranking de cualquier lugar poner a los cuatro como los m?ximos. Y est? bien. Asoma Messi para sumarse y crear un quinteto de formidables, pero Leo a?n es joven y aunque se vislumbra un recorrido por las rutas conocidas, le falta tansitar un buen tramo. Nada m?s subjetivo que el f?tbol, tierra f?rtil para los gustos, saberes, caprichos, pasiones, amores y desamores metidos en una coctelera gigantesca. Son los cuatro, s?. Posiblemente se sume Messi, s?. ?Y cu?l es el orden de los cuatro? No habr? acuerdo y ni cerca se estar? de aquella unanimidad que unge globalmente como los mejores a Diego, Di St?fano, Pel? y Cruyff. Del dos al cuatro no s?, tampoco importa. El uno es Cruyff, creo. Y entonces s?, «muri? el f?tbol», de c?ncer de pulm?n.
Las maravillas de Pel? y Maradona, cada uno en su tiempo y geograf?a, insoslayables, inolvidables, imprescindibles, corresponden a genios que han dejado su impronta individual en los equipos que integraron. S?lo en el Santos y la Selecci?n brasile?a uno; en Napoli, la Selecci?n argentina, su paso breve por Boca y Barcelona, el otro. Fueron ellos por ellos mismos, no dejaron herederos ni fueron docentes. No es pecado, fueron como fueron y es suficiente.Di St?fano revolucion? el f?tbol con una frase que luego llev? a la pr?ctica: «Mi cancha mide 10 por 70». Y fue el ?nico, en su ?poca, en aquel Real Madrid que aparece en videos en blanco y negro y se ratifica en las vitrinas del Bernabeu, el que pudo hacerlo. No hubo otro como Alfredo, salvo uno llamado Cruyff versi?n aumentada y mejorada.
Si para Di St?fano su esp?cio era toda la cancha, para Cruyff toda la cancha era el espacio de todos. En suma, el f?tbol total de Michels y Kovacs, el del Ajax de los 70, el de la Naranja Mec?nica que perdi? la final del Mundial 74. De esa de la que nadie se acuerda… Cruyff no tuvo la t?cnica de Diego, la destreza y la potencia f?sica de Pel?, pero fue cerebro, liderazgo y coraje. Eso viene con uno y se alimenta. Si Pel? jugaba en tierra pelada en Baur?, si Diego gambeteaba pozos en Villa Fiorito, el Flaco empez? dominando la pelota en el empredrado de Amsterdam, en la trastienda de la vieja cancha del Ajax donde su padre era encargado. Cerebro, liderazgo, coraje: ?qu? mejor muestra que agarrar la primera pelota de la final de un Mundial, encarar, gambetearse a todos y sufrir un penal, ?nico freno al gol inevitable?
Si Pel? y Diego pusieron en ?rbita al Santos y al Napoli, Di St?fano cambi? la historia del Real Madrid y Cruyff la del Barcelona. ?La diferencia? Lo hizo como jugador y como t?cnico. Su llegada al Barca en 1974 fue una revoluci?n, pas? la p?gina antidiluviana de Samitier y Kubala, fue bandera, gu?a, faro y jefe de un cambio radical en el juego. Dos d?cadas despu?s fund? el Barcelona que hoy disfruta Messi: fue cuatro veces campe?n de Liga y logr?, en 1992 en Wembley, la primera Champions azulgrana. Ese fue el resultado, el tema es c?mo lo logr?. He ah? su legado. Si hoy hay un Busquets es porque antes hubo un Guardiola-jugador y si lo hubo fue porque Cruyff le ech? el ojo. L?nea hist?rica, dato simb?lico. Si hay un Guardiola-t?cnico que continu? la obra en el Barca y la export? al Bayern Munich es porque antes hubo un Cruyff-t?cnico. Con toda la gloria, Pel?, Diego y hasta Di St?fano son el f?tbol. A cada uno, en su momento, los honores correspondientes. A Cruyff, las gracias por dejarnos el f?tbol.
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