
El Real Madrid ha emitido este mediodía un comunicado oficial confirmando que la operación de Éder Militão ha concluido de manera satisfactoria. El central brasileño se desplazo para ponerse en manos del prestigioso especialista Lasse Lempainen, quien llevó a cabo la reconstrucción del tendón proximal del bíceps femoral de su pierna izquierda.
La intervención, realizada bajo la estrecha vigilancia de los Servicios Médicos del Real Madrid, marca el punto de partida para uno de los retos más exigentes en la carrera del zaguero. Tras sufrir esta grave dolencia muscular, el club ha optado por un tratamiento quirúrgico que garantice la estabilidad de la zona afectada y minimice los riesgos de recaída a largo plazo.
Un proceso de recuperación por etapas
Según el parte médico facilitado por la entidad madridista, Militão permanecerá en reposo absoluto durante las primeras horas antes de regresar a la capital española. Se espera que «en los próximos días» comience con su plan específico de recuperación en la Ciudad Real Madrid.
Aunque el club no ha detallado un tiempo exacto de baja, siguiendo la política habitual de «evolución según el día a día», este tipo de lesiones suelen conllevar un periodo de inactividad de varios meses. La prioridad absoluta del cuerpo técnico y médico es que el jugador recupere la potencia explosiva que caracteriza su juego defensivo.
El muro blanco, a prueba
La ausencia de Militão supone un contratiempo significativo para el esquema de la zaga, obligando a reajustar las piezas en un tramo decisivo de la temporada. No obstante, el optimismo tras la cirugía es total: el Dr. Lempainen es reconocido mundialmente por haber tratado con éxito a otros deportistas de élite con patologías tendinosas similares.
El madridismo queda ahora a la espera de ver los primeros pasos del brasileño en Valdebebas, donde iniciará una carrera contra el reloj para volver a vestir la camiseta blanca con las máximas garantías físicas.