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Para Aaron Rodgers, no hay espacio para la duda: la temporada 2026 será la última de su brillante carrera. El veterano mariscal de campo fue contundente al cerrar la puerta a un posible regreso en 2027, desmintiendo las esperanzas de compañeros como el receptor DK Metcalf.

«Pensé que el año pasado sería el último», confesó el cuatro veces MVP de la liga. Sin embargo, admitió que la llegada del nuevo entrenador en jefe lo motivó a firmar un contrato de un año en mayo, con la intención de despedirse en la cima tras ganar la AFC Norte.

Rodgers detalló que una conversación con la esposa del coach lo convenció de quedarse un año más. Además, reconoció que le atrae la simetría poética de concluir su trayectoria profesional junto al entrenador con el que ganó un Super Bowl en Green Bay.

Confianza absoluta en el nuevo sistema

Al ser uno de los pocos en la franquicia que conoce de primera mano los métodos del nuevo cuerpo técnico, Rodgers se mostró optimista. Aunque los recientes cambios en el convenio colectivo prohíben los entrenamientos dobles, el mariscal confía plenamente en el proceso.

El futuro miembro del Salón de la Fama elogió el ritmo de trabajo implementado hasta ahora por la nueva gerencia. «No estoy seguro de cómo serán los entrenamientos del campamento, pero sé que las actividades organizadas del equipo (OTAs) fueron impecables y rápidas», aseguró.

Un giro radical en la cultura de Pittsburgh

Más allá del retiro de su estrella, los Steelers afrontan un cambio drástico en su rutina tras los 19 años de gestión de Mike Tomlin. El nuevo entrenador principal, Mike McCarthy, ha modificado los horarios, priorizando las reuniones matutinas desde las 7:30 a. m.

El pintoresco desfile de jugadores frente a las cámaras quedó atrás; ahora priman las pruebas físicas tras el desayuno. El estelar apoyador T.J. Watt comparó este inicio con «el primer día de clases», reconociendo que hay muchas incógnitas, pero aceptando el reto con entusiasmo.

La prevención de lesiones es el nuevo mantra del equipo, por lo que el contacto físico en las prácticas se ha reducido al mínimo. El enfoque actual radica en perfeccionar la técnica y el juego de pies para asegurar que la plantilla llegue sana a los momentos cruciales.



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