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Los Marineros de Seattle no esperaron al espectáculo nocturno para celebrar los 250 años de Estados Unidos. Tras haber sido blanqueados la noche anterior y sumar apenas una carrera en sus últimos dos compromisos, la ofensiva despertó. El gran protagonista de la jornada dominical fue el cubano-mexicano Randy Arozarena, quien encendió la chispa desde temprano.

El grand slam que hizo vibrar el T-Mobile Park

En la segunda entrada y con dos outs en la pizarra, Arozarena sentenció un rally de cinco carreras con un batazo espectacular. El jardinero castigó un slider bajito de Shane Bieber y desapareció la pelota a 412 pies de distancia por el jardín izquierdo. Este enorme tablazo con las bases llenas significó el tercer grand slam de su carrera.

Noche mágica en el Día de la Independencia

El descomunal cuadrangular, que representó su noveno vuelacercas de la temporada, desató la locura de los 41.181 aficionados presentes. El público comenzó a corear «¡USA! ¡USA!», un cántico cargado de simbolismo al enfrentarse a la franquicia canadiense en una fecha tan especial. Arozarena cerró una actuación redonda al irse con tres imparables en el encuentro.

El complemento perfecto para la blanqueada

El ímpetu del toletero contagió rápidamente al resto del equipo, que terminó conectando 11 indiscutibles. Dominick Canzone se sumó a la fiesta con un cuadrangular de dos carreras en el quinto episodio, alcanzando los 14 en el año. Finalmente, Cal Raleigh aportó un bambinazo de tres anotaciones en la sexta entrada para sellar la aplastante victoria por 11-0.



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