
El tercera base de los Nacionales de Washington, Brady House, se encargó de arruinar una noche mágica en Atlanta. Con dos outs en el séptimo episodio, conectó un sólido sencillo al jardín derecho que rompió el dominio monticular.
Este oportuno batazo acabó con el intento de juego sin hits ni carreras del abridor zurdo Martín Pérez. Hasta ese preciso instante, el serpentinero había mantenido un control casi absoluto sobre la alineación visitante.
Durante esas seis entradas y dos tercios, Pérez registró la salida sin permitir imparables más larga de toda su trayectoria. Previo al hit, solo cuatro bateadores se habían embasado, tres por errores defensivos y uno por boleto.
De relevo de emergencia a figura estelar
La brillante actuación del lanzador resulta aún más sorprendente al considerar las circunstancias previas al juego. El experimentado zurdo fue designado como abridor de emergencia pocos minutos antes de iniciar el compromiso.
Reynaldo López, quien originalmente iba a tomar la esférica, fue descartado tras presentar una repentina inflamación en la rodilla izquierda. Esta decisión médica de última hora obligó al cuerpo técnico a reajustar su rotación.
Pérez, que estaba programado para abrir el duelo dominical, asumió el reto con gran maestría. Con esta salida, deja su récord de la campaña en seis victorias y seis reveses, ostentando una efectividad de 3.49.
La persistente sequía histórica de Atlanta
El imparable de House prolongó una racha histórica negativa para la franquicia de los Bravos. El equipo no ha logrado completar un juego sin hits ni carreras desde la lejana temporada de 1994.
En aquella ocasión, el zurdo Kent Mercker blanqueó a los Dodgers de Los Ángeles otorgando solo cuatro boletos. Desde que el equipo se mudó a la ciudad de Atlanta en 1966, solo han conseguido esta hazaña cuatro veces.
Cabe destacar que, en la presente campaña, solo se ha registrado un juego sin hits en todas las Mayores. Fue una labor combinada de Tatsuya Imai, Steven Okert y Alimber Santa para los Astros ante los Rangers.
El fuerte respaldo ofensivo de los locales
Mientras Pérez dictaba cátedra en el montículo, la ofensiva de Atlanta no se quedó atrás y brindó un sólido apoyo. Para el cierre del sexto inning, los Bravos ya dominaban cómodamente la pizarra con un contundente cuatro por cero.
Este gran despliegue ofensivo estuvo comandado por la fuerza de sus principales cañoneros frente al pitcheo rival. Ronald Acuña Jr., Matt Olson y Dominic Smith castigaron a los Nacionales despachando espectaculares cuadrangulares.