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La comunidad científica y la población de Venezuela se encuentran bajo alerta tras registrarse un fenómeno sismológico inusual y de extrema peligrosidad en el centro del país: un «doblete sísmico». El Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) emitió un informe técnico detallando cómo la región fue golpeada no por un sismo aislado con réplicas menores, sino por dos eventos principales consecutivos de enorme magnitud en cuestión de minutos. Este comportamiento geológico califica como el más violento en esa zona específica en los últimos 126 años, igualando al histórico sismo de 1900.

El primer gran evento ocurrió a las 18:04:32 hora local, registrando una magnitud de 7.1 en el límite entre Carabobo y Yaracuy, a 21 kilómetros al oeste de Morón. Cuando la población intentaba asimilar el impacto inicial, el fenómeno del doble terremoto se consolidó con un segundo movimiento aún más potente y destructivo de magnitud 7.5, localizado a 16 kilómetros al suroeste de Morón. Esta sucesión de rupturas consecutivas multiplicó el daño estructural y el pánico en la población.

Los datos analizados por el USGS revelan que este doble terremoto fue destructivo debido a la combinación de altas magnitudes y profundidades críticamente escasas. El primer sismo se originó a 13.2 kilómetros de la superficie, mientras que el segundo evento ocurrió a tan solo 10 kilómetros. La liberación de energía en combo ocurrió en el sistema de fallas que delimita la placa del Caribe con la placa Sudamericana, específicamente en el eje de deformación que conecta las fallas de Boconó y San Sebastián.

Científicamente, un doble terremoto ocurre cuando el primer sismo altera de forma inmediata los esfuerzos de la falla geológica, disparando un segundo evento de igual o mayor magnitud en una sección adyacente. Al ser eventos tan superficiales, las ondas sísmicas se propagaron con violencia a más de 160 kilómetros de distancia, sacudiendo los rascacielos de Caracas y llegando a sentirse en varias regiones de Colombia. Este fenómeno obliga a los expertos a reevaluar la actividad de las fallas venezolanas ante la posibilidad de eventos encadenados en el futuro.



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