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Calandagan recuperó su estatus de titán en el hemisferio europeo. Tras sufrir un inesperado revés sobre la complicada pista de Epsom, el Caballo del Año 2025 en el Viejo Continente regresó por la puerta grande a su escenario predilecto. El sensacional castrado defendió con éxito su corona y concretó el ansiado bicampeonato en los 2.400 metros del prestigioso Grand Prix de Saint-Cloud Grado 1.

Aunque su demostración resultó menos arrolladora en comparación con exhibiciones previas, el hijo de Gleneagles echó mano de su imponente clase y de un efectivo remate en los metros decisivos. Con esta victoria, el defensor de las históricas sedas del Aga Khan Studs dejó atrás las dudas del pasado inmediato y ratificó que el resbalón en territorio británico obedeció exclusivamente al mal estado del terreno.

Un remate quirúrgico para hacer historia

El desarrollo de la competencia exigió una conducción de alta factura por parte del jinete Mickael Barzalona. De acuerdo con las instrucciones de última hora del entrenador Francis-Henri Graffard, el jinete dosificó las energías de su conducido y lo ubicó en la parte posterior del pelotón durante la primera mitad del recorrido, una estrategia diseñada para devolverle la confianza al purasangre.

Al ingresar a la recta definitiva, Barzalona ordenó el avance a falta de un furlong para la sentencia. Calandagan con el número uno en la gualdrapa respondió con una aceleración larga y sostenida, una de sus principales virtudes en la pista. El nieto materno de Sinndar tomó la punta por estrecho margen y resistió con valentía la presión de sus rivales para asegurar la victoria por una cabeza en la propia línea de meta. El ejemplar Cualificar (5), defensor de la divisa Godolphin, se conformó con el segundo lugar, mientras que Sunly (7), representante de Juddmonte, finalizó en la tercera casilla.

                                   

Números de leyenda y la mira puesta en Ascot

Con esta vibrante faena, Calandagan elevó su campaña oficial a 10 victorias en 17 presentaciones públicas, un registro que incluye una racha activa de seis lauros de Grado 1 de forma consecutiva. El criado por el Aga Khan ratificó por qué se le otorgó la distinción como el mejor caballo de carreras del mundo en la temporada anterior, un palmarés que incluye trofeos en el King George VI and Queen Elizabeth Stakes, el Champion Stakes y la Japan Cup, además de su exitoso regreso en marzo durante el Dubai Sheema Classic en Meydan.

Tras el compromiso dominical, Francis-Henri Graffard no ocultó su satisfacción por el resultado y destacó el extraordinario temperamento competitivo de su pupilo. El preparador comparó las condiciones físicas y la voluntad del caballo con las de un galgo de carreras, animal que mantiene intacto su deseo de cazar al objetivo una vez que lo tiene al frente.

El cuerpo técnico de la cuadra ganadora confirmó de inmediato los planes futuros para el cotizado semental castrado. El objetivo prioritario apunta a un viaje de regreso a Inglaterra para disputar una nueva edición del prestigioso King George en el hipódromo de Ascot, un escenario ideal para sus condiciones debido a su probada efectividad en la distancia de la milla y media.



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