
Alex Palou dio el pasado fin de semana un paso firma a reescribir la historia del automovilismo norteamericano, luego de dar una lección de manejo de ritmo, gestión de neumáticos y estrategia en los pits, para desarticular la velocidad de sus rivales. El piloto español se impuso en el Gran Prix de Portland y que lo acerca sua pentacampeonato en la IndyCar Serie.
El español cruzó la meta con una diferencia de 4.116 segundos sobre el sueco Felix Rosenqvist (Meyer Shank Racing), quien había partido desde la pole position. Con este resultado, Palou estiró su ventaja en la clasificación general a 110 puntos sobre Kyle Kirkwood a falta de solo cinco fechas para la conclusión del campeonato y ve como se acerca a su quinto título (cuarto seguido) en la categoría de monoplazas.
El sobrecorte: La jugada maestra del fin de semana
La competencia, pactada a 110 vueltas y neutralizada con una sola bandera amarilla, se definió en los puestos de mando. Tanto Rosenqvist como Palou y Will Power arrancaron con el compuesto primario de neumáticos. El sueco lideró las primeras 30 vueltas, pero el punto de inflexión llegó en el giro 32: mientras Rosenqvist y Power entraron en la vuelta 31, Palou y su estratega Barry Wanser postergaron la parada un giro más.
Esa vuelta adicional con aire limpio le permitió al español marcar un tiempo sensacional sobre el trazado de 1,964 millas para retornar a la pista por delante de sus perseguidores. El propio Rosenqvist admitió tras la carrera que la estrategia de estirar la parada empleada por Palou resultó excesivamente efectiva, reconociendo además que un leve contratiempo durante su propia salida del box facilitó el rebasamiento.
La amenaza del compuesto blando
Aunque el español tomó el mando definitivo en el giro 37, la parte final de la prueba exigió máxima concentración. En su segundo servicio, Palou montó gomas duras desgastadas mientras Rosenqvist apostó por las compuestas blandas (rojas). El agarre superior del neumático alternativo permitió al sueco recortar la brecha a menos de un segundo en la vuelta 80.
Al respecto, Palou confesó más tarde que sintió inquietud al ver el rendimiento del compuesto rojo, admitiendo que no anticipaban una durabilidad tan alta y que temió perder el liderato si su perseguidor lograba administrarlos hasta el cierre. Sin embargo, el catalán usó como pantalla el auto rezagado de Louis Foster para volver a estirar la luz a 1.7 segundos.
Por su parte, Will Power (Andretti Global) completó el podio en la tercera casilla, lamentando tras la prueba un fallo de comunicación por el cual no escuchó la orden de ingresar a pits en la vuelta 86, lo que lo dejó atascado en el tráfico y arruinó sus posibilidades de pelear el segundo lugar con Rosenqvist o la victoria con el español.
Rinus VeeKay (Juncos Hollinger Racing) y Kyle Kirkwood completaron las cinco primeras posiciones. La IndyCar volverá a la acción el próximo domingo 16 de agosto con el debut del Gran Premio de Ontario en el circuito urbano de Markham.
Palou activa las alarmas históricas
El piloto de Chip Ganassi Racing, firmó su sexto triunfo de la campaña y la número 25 de su trayectoria, con lo que iguala a Gordon Johncock con esta cantidad de laureles entre todas las categorías de monoplazas. Además, se convertiría en apenas el segundo piloto en la historia en lograr un tetracampeonato, hasta hora el único que lo ha hecho es Sébastien Bourdais, el francés realizó la seguidilla entre las temporadas 2004 a 2007, cuando la categoría se llama Champ Car World Series.