
El infielder venezolano firmó su mejor actuación hasta ahora de la temporada al liderar la ofensiva de su equipo frente a los Orioles de Baltimore, rompiendo una sequía prolongada tras su regreso de la lista de lesionados.
La ofensiva de Detroit recuperó su mejor versión gracias a una exhibición de poder de Gleyber Torres. El camarero venezolano cargó con el peso del equipo este martes al registrar un cuadrangular de dos carreras, un doblete productor de dos anotaciones y una rola al cuadro que permitió registrar una rayita más. Esta producción sirvió para comandar una contundente victoria frente al pitcheo de los Orioles de Baltimore.
Con esta actuación, Torres sumó cinco carreras impulsadas, cifra que establece su registro más alto en lo que va de la campaña 2026. Antes de este compromiso, el camarero solo había logrado remolcar un máximo de dos carreras en un solo juego, por lo que este desempeño representa un punto de inflexión en su rendimiento reciente.
Es la cuarta vez en su carrera que Torres produce cinco o más carreras en un compromiso. La última vez había sido el 21 de septiembre de 2022 ante los Piratas mientras vestía el uniforme de los Yankees.
La máxima cantidad de carreras remolcadas para el infielder en un solo encuentro se mantiene en seis, registro que alcanzó el 12 de agosto de 2019 cuando conectó dos cuadrangulares en un mismo partido.
El fin de una sequía ofensiva tras la lesión
La jornada de este martes disipó las dudas sobre las condiciones físicas del camarero. Torres venía de superar una distensión en el músculo oblicuo que lo mantuvo fuera de los terrenos de juego durante aproximadamente un mes. Desde su activación la semana pasada, el camarero acumulaba apenas cuatro imparables en 22 turnos oficiales a lo largo de siete compromisos, sin registrar carreras remolcadas.
El cuadrangular conectado ante los envíos de Baltimore significó su quinto jonrón de la presente temporada y el primero que conecta desde el pasado 11 de junio. La conexión determinante ocurrió en la parte baja del cuarto episodio contra los lanzamientos del abridor diestro Dean Kremer. Torres impactó una línea de corte a 86.7 millas por hora, proyectando la pelota a una velocidad de salida de 96.2 millas por hora y con un ángulo de lanzamiento de 34 grados, lo que llevó la bola a una distancia de 402 pies por la banda izquierda del jardín.