
El 12 de mayo de 1934 nació en Venezuela un hombre destinado a redefinir los libros de récords del deporte ecuestre: Domingo Noguera Mora. Apodado cariñosamente como «El Pavo», su legado se extiende más allá de una simple estadística; representa una era dorada donde la astucia en el entrenamiento y la visión en la cría elevaron el nivel de la hípica nacional a escalas internacionales.
Una hoja de servicios inigualable
La trayectoria de Noguera Mora se traduce en números que aún hoy asombran a los especialistas. A lo largo de su carrera, el estratega acumuló un total de 1.774 victorias, cifra que respalda su consistencia en el paddock de ganadores. Su dominio absoluto de la profesión le permitió conquistar seis títulos por estadística, una hazaña que consolidó su jerarquía frente a sus colegas en el óvalo de La Rinconada.
En las pruebas de mayor aliento y prestigio, su efectividad fue contundente. Noguera Mora inscribió su nombre en el historial del Clásico Simón Bolívar en cinco ocasiones, mientras que en el Clásico Presidencial impuso su ley con seis triunfos memorables. No obstante, su hito más trascendental para el orgullo patrio fue la conquista del Clásico Internacional del Caribe, donde demostró la capacidad del profesional venezolano en escenarios foráneos.
Arquitecto de campeones
Bajo su tutela, ejemplares de leyenda alcanzaron la inmortalidad. Noguera Mora fue el artífice de las campañas de purasangres icónicos como Victoreado, Klick, Chateaubriand, Ejemplo y McKenna’s Gold. Estos nombres, junto a otros de la talla de Ferrumbras, Paraje, Vaticinio, Four Clubs, Feusinha y White Face, conforman una lista de campeones que dominaron las pistas bajo su guía.
Su talento también se reflejó en las actuaciones de:
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Rinconcito, Green Thumb e Incendiaria.
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Velvet Cap, Rayo E’ Luna, La Menor y Viena.
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Ocala, Tropic Ana, Maturín y Cigueña.
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Guasipati, Arañazo, Sendero, Pretor y My Sweet Baby.
El legado desde el Haras
Su pasión por el caballo no se limitó a la preparación diaria. Como criador, Noguera Mora volcó sus conocimientos en los Haras Karen Sissy y La Evelynda. Desde estos establecimientos, seleccionó y formó nuevas líneas de sangre que nutrieron la competencia nacional, con lo cual cerró un ciclo de éxito total como hombre de hípica.
Partida y recuerdo eterno
El 13 de abril de 1999, el hipismo venezolano despidió físicamente a su gran maestro. Sin embargo, a décadas de su partida, la figura de Domingo Noguera Mora permanece como el estándar de excelencia para cualquier aspirante a preparador. Su nombre es sinónimo de disciplina, conocimiento técnico y, sobre todo, de un amor profundo por el purasangre de carreras.