
El Citizens Bank Park de Filadelfia se vestirá de gala el próximo 14 de julio para albergar el esperado Juego de Estrellas de 2026. En esta ocasión, la bandera de Venezuela estará muy bien representada por cuatro peloteros que lograron ganarse un cupo en el prestigioso evento. Aunque es una cifra respetable, este año la delegación nacional se mantendrá en un punto medio.
A lo largo de la historia, la cantidad de embajadores vinotinto en el Clásico de Mitad de Temporada ha tenido enormes variaciones. El país ha pasado por momentos de auténtica hegemonía sobre el terreno, así como por etapas de notable escasez. Revisar estos récords permite entender el crecimiento y la evolución del talento venezolano en las Grandes Ligas.
Las tres eras de la máxima abundancia
El récord absoluto de mayor cantidad de peloteros venezolanos seleccionados para un mismo Juego de Estrellas se sitúa en ocho integrantes. Esta impresionante marca histórica no es una casualidad de una sola noche, sino que se ha alcanzado en tres ocasiones distintas. Las ediciones doradas de máxima asistencia criolla ocurrieron en las temporadas de 2014, 2018 y 2022.
En 2014, la constelación la lideraron astros de la talla de Miguel Cabrera, José Altuve, Salvador Pérez y el lanzador Félix Hernández. Para 2018, Altuve y Pérez repitieron junto a figuras emergentes como Gleyber Torres y Eugenio Suárez. Finalmente, la hazaña se repitió en 2022, destacando la presencia inédita de los hermanos Willson y William Contreras en un mismo roster de estrellas.
La era moderna y su punto más bajo
Por el contrario, si analizamos la «era moderna» del béisbol —comprendida desde finales de los años 90, cuando la presencia criolla se masificó drásticamente— el panorama cambia. En este período reciente, la menor cantidad de jugadores venezolanos seleccionados para el evento veraniego ha sido de apenas dos peloteros.
Este bajón histórico en la asistencia ocurrió específicamente en la edición del año 2001. En aquella oportunidad, las Grandes Ligas solo contaron con la representación del poderoso jardinero Magglio Ordóñez y del eficaz lanzador derecho Freddy García. Desde entonces, la embajada de Venezuela ha mantenido una constancia mucho mayor, superando fácilmente esa cifra año tras año.
Los pioneros solitarios del siglo pasado
No obstante, la perspectiva es muy diferente si nos remontamos a los inicios del evento, entre las décadas de 1950 y 1980. En ese viejo testamento de la pelota, la menor cantidad registrada fue de un solo representante por año. El país dependía entonces de leyendas solitarias que cargaban con el orgullo nacional sobre sus hombros.
Figuras inmortales de nuestro béisbol brillaron en absoluta soledad durante esas primeras décadas en los Estados Unidos. Nombres emblemáticos como Alfonso «Chico» Carrasquel, el miembro del Salón de la Fama Luis Aparicio, David Concepción y Manny Trillo fueron, en sus respectivos momentos, los únicos encargados de mantener encendida la llama venezolana en el Juego de Estrellas.