
Hay muy pocas cosas que Lionel Messi no haya visto o vivido sobre un terreno de juego. Con cinco Mundiales a sus espaldas, títulos continentales y una colección inigualable de récords, el capitán de la selección argentina parecía haber completado el álbum del fútbol internacional. Sin embargo, la Copa del Mundo de la FIFA 2026 le tenía reservado un capítulo completamente inédito y cargado de mística.
En la antesala del crucial enfrentamiento de eliminación directa entre Argentina e Inglaterra, el histórico 10 no ocultó su entusiasmo por cruzarse con el combinado británico, un rival ausente en su bitácora de partidos oficiales y amistosos.
La última frontera del capitán
A pesar de haber enfrentado a prácticamente todas las grandes potencias del planeta a nivel de selecciones (desde Brasil y Alemania hasta Francia, Italia y España), los caminos de Messi y los ingleses jamás se habían cruzado con la camiseta albiceleste.
«¡Enfrentar a Inglaterra será especial! Es mi primera vez jugando contra ellos. He jugado contra casi todos, excepto contra ellos», confesó Messi.
El dato no deja de ser curioso para un futbolista con más de 180 internacionalidades con la absoluta de Argentina. Aunque Messi ha castigado una y otra vez a los clubes de la Premier League en la UEFA Champions League a lo largo de su carrera, el destino se había resistido a emparejarlo contra los inventores del fútbol a nivel de selecciones.
El respeto mutuo entre gigantes
Lejos de alimentar viejas rivalidades históricas que siempre sazonan este clásico de los Mundiales, el astro rosarino prefirió centrarse en el plano estrictamente futbolístico, elogiando el extraordinario presente que vive la plantilla dirigida por la federación inglesa.
«Son un gran equipo, una potencia del fútbol. Siempre es emocionante enfrentarse a rivales así», añadió el atacante, reconociendo el enorme potencial de una generación inglesa que viene de brillar en los últimos torneos internacionales y que promete plantarle cara a los campeones defensores.
El escenario para este esperado duelo no podría ser más idóneo. En plena madurez de su carrera y firmando un torneo espectacular en Norteamérica 2026, Lionel Messi se alista para tachar el último gran casillero de su lista de rivales. Para el mundo del fútbol, será la oportunidad de presenciar un cruce generacional e histórico; para el ’10’, será la oportunidad perfecta de demostrar, una vez más, que su magia no entiende de fronteras ni de camisetas invictas ante su talento.