Hay noches que redefinen franquicias, y la del sábado 2 de mayo de 2026 fue una de ellas para los Philadelphia 76ers. Contra todo pronóstico, el equipo dirigido por Nick Nurse logró lo que solo 13 equipos habían hecho antes en la historia de la liga: remontar un déficit de 3-1 para ganar una serie de postemporada.
El marcador final de 109-100 en el TD Garden no solo refleja la victoria en el Juego 7, sino el fin de una maldición para los Sixers en territorio celta, siendo apenas su segunda victoria en un séptimo partido como visitantes en Boston desde 1982.
Dúo histórico en la pintura y el perímetro
La victoria se cimentó sobre dos pilares que alcanzaron niveles estadísticos pocas veces vistos. Joel Embiid, quien se perdió los primeros juegos de la serie por una cirugía de apendicitis, terminó con 34 puntos, 12 rebotes y 6 asistencias. A su lado, Tyrese Maxey fue el verdugo final, sumando 30 puntos y 11 rebotes, incluyendo ocho de los últimos diez puntos del equipo para cerrar la puerta a cualquier intento de remontada local.
Con estas cifras, Embiid y Maxey se convirtieron en apenas la tercera pareja en la historia de la NBA en registrar más de 25 puntos y 10 rebotes cada uno en un Juego 7, uniéndose a leyendas como Shaquille O’Neal y Kobe Bryant.
Boston, mermado y helado
La noticia que sacudió el Garden llegó 90 minutos antes del salto inicial: Jayson Tatum quedaba fuera por rigidez en la rodilla izquierda. Sin su estrella principal, Jaylen Brown asumió la carga ofensiva con 33 puntos, pero el esfuerzo fue insuficiente.
Aunque los Celtics lograron recortar una ventaja de 18 puntos para ponerse a solo uno (92-91) en el último cuarto, el equipo de Joe Mazzulla colapsó desde la línea de tres puntos, terminando con un gélido 13 de 49.
Los 76ers, clasificados como el séptimo sembrado, no tendrán mucho tiempo para celebrar. El lunes por la noche viajarán a la «Gran Manzana» para enfrentar a los New York Knicks en las semifinales de la Conferencia Este. Por su parte, los Celtics enfrentan una de sus eliminaciones más tempranas y dolorosas de los últimos años, perdiendo una serie que tenían bajo control absoluto hace apenas una semana.