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El esperado regreso de Maikel García a los diamantes de las Grandes Ligas ha sufrido un revés que lo ha golpeado anímicamente. Tras iniciar su rehabilitación en Doble A con los Northwest Arkansas Naturals, el tercera base resintió su dolencia. El dolor en su mano izquierda reapareció durante su primer encuentro oficial, pausando en seco su reincorporación.

Esta situación desató una profunda desesperación en el pelotero, quien se sinceró sobre lo difícil del proceso. «Me siento burda de frustrado, a mí no me gusta estar encerrado, a mí me gusta estar jugando mi pelota, real», confesó. Sus emotivas palabras reflejan el calvario de un atleta que lleva alejado del máximo nivel desde el pasado 22 de junio.

El picheo que detonó la recaída

El infielder de La Sabana no dudó en detallar el momento exacto en el que sintió que algo andaba mal en la caja de bateo. «Me fui para Doble A y me tiraron una curva, que son en esos picheos que me molesta la lesión. Y me dolió, chimbísimo», relató. El peculiar movimiento que exige su swing ante los envíos quebrados terminó impactando directamente en la zona afectada.

Los planes iniciales de los Reales de Kansas City apuntaban a que García fungiría como bateador designado al día siguiente. No obstante, ante sus declaraciones y evidentes molestias tras tres turnos fallidos, la directiva decidió detener cualquier actividad física. El cuerpo médico someterá al jugador a nuevos exámenes para determinar la gravedad real de este doloroso traspié.

Una lesión atípica y engañosa

El problema original que marginó al venezolano fue un esguince muscular que afectó tanto su rendimiento como su confianza. Lo verdaderamente frustrante de esta lesión es su comportamiento errático, pues el dolor se manifiesta únicamente bajo condiciones muy específicas. Las punzadas suelen aparecer al realizar ciertos swings desequilibrados o al hacer contactos defectuosos con la esférica.

El mánager Matt Quatraro había destacado el avance de García en las jaulas de bateo utilizando simuladores como la máquina Trajekt. En un ambiente controlado, el antesalista no experimentaba síntomas y lucía un bateo fuerte y fluido. Sin embargo, predecir el tipo de picheo y ajustar el cuerpo en un juego real demostró ser una prueba física que aún no supera.

Un balde de agua fría para Kansas City

Este contratiempo representa un golpe durísimo para las aspiraciones y la planificación del conjunto monarca. Todos los reportes previos al partido del martes indicaban que el jugador retomaría su puesto en las Mayores esta misma semana. Ahora, inmersos en un mar de incertidumbre, el tiempo exacto para su regreso se mantiene totalmente indefinido.

Pese a no atravesar su campaña más explosiva en este 2026, García sigue siendo un engranaje vital para la franquicia. Hasta el momento de su ingreso a la lista de lesionados, acumulaba 70 imparables, 17 dobles, 32 anotadas y 30 impulsadas. Su promedio se mantenía en .261, dejando un vacío en la alineación que los Reales ansían llenar cuanto antes.



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