
La nostalgia por una era dorada se hace sentir con fuerza en las Grandes Ligas. Jorge Posada, leyenda absoluta de los Yankees de Nueva York y pieza clave de los cuatro títulos de Serie Mundial obtenidos por la franquicia, ha levantado una polvareda mediática tras sus recientes declaraciones. En una entrevista concedida a Abriendo El Podcast, el ex receptor no tuvo filtros al calificar el estilo de juego que predomina en la actualidad.
La crítica central de Posada radica en la pérdida de los fundamentos que definieron su generación. Según el boricua, el beisbol moderno se ha transformado en un sistema robótico, donde la obsesión por las analíticas ha desplazado la ejecución estratégica. Sobre el espectáculo actual, fue tajante: «El beisbol que se juega hoy es basura. No puedo ver el beisbol de hoy», sentenció el ex pelotero, dejando claro que el juego de hoy dista mucho de los duelos de ingenio que él protagonizaba junto a estrellas como Derek Jeter o Bernie Williams.
El fin de la era del contacto
Para Posada, el problema principal es la tolerancia excesiva hacia el ponche. El receptor recordó cómo su equipo lograba descifrar a lanzadores dominantes como Pedro Martínez mediante la astucia: «Antes ganábamos juegos llegando a base, así ganábamos a Pedro y hacíamos turnos increíbles. Llegábamos a base con Bernie Williams, con Jeter; poníamos la bola en juego sin tantos ponches».
Esa desconexión entre la producción tradicional y los números avanzados es lo que más le molesta, especialmente al ver los estándares actuales de rendimiento: «En ese entonces, poncharse cien veces en una temporada se sentía como si no estuvieras haciendo tu trabajo. Ahora, los tipos pueden poncharse constantemente, pegar treinta jonrones, batear .202 y aún así cobrar como estrellas».
Defensa del legado de Derek Jeter
Uno de los puntos más álgidos de la entrevista fue su defensa a ultranza de Derek Jeter frente al escrutinio de la era digital. Posada se opuso tajantemente a quienes intentan evaluar el desempeño defensivo de su ex compañero basándose exclusivamente en métricas contemporáneas. Su postura es firme: «No puedes juzgar a Jeter a través de una computadora».