Miguel Rojas fue uno de los principales elogiados por el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en la visita de Los Angeles Dodgers a la Casa Blanca este jueves 23 de julio. El mandatario en tono de broma reconoció que esperaba ese jonrón, ya que lo consideraba como un ganador.
De forma épica, el pelotero venezolano se convirtió en un héroe inesperado para la franquicia californiana disparando cuadrangular solitario para igualar las accione en el noveno inning del séptimo juego de la Serie Mundial. Además de su bambinazo por el jardín izquierdo, el experimentado infielder también lució a la defensiva, negándole la carrera del triunfo a Toronto Blue Jays y forzando entradas extras en el Rogers Centre.
Trump también recordó la dramática victoria de los Dodgers sobre los Toronto Blue Jays en el séptimo partido de la Serie Mundial del año pasado, calificándola como “una tremenda serie”. El mandatario reconoció que le sorprendió saber que Los Ángeles nunca había conseguido ganar dos títulos consecutivos antes de esta hazaña, aunque inmediatamente dejó abierta la posibilidad de que el equipo pueda buscar un tercer campeonato seguido.
Miguel Rojas recibe elogios de Donald Trump
Uno de los grandes protagonistas del evento fue Shohei Ohtani, a quien Trump aseguró que tenía muchas ganas de conocer, pero sin dudas, el reconocimiento del presidente para el venezolano fue uno de los grandes momento que dejó la visita de los campeones de las Grandes Ligas a la Casa Blanca.
Esperaba que fuera a hacer eso ¿Sabes por qué? He odio que es un ganador. ¿Dónde está Miguel? ¿Entonces esperabas que eso ocurriera? Por supuesto. Simplemente di que si. Eso fue increíble en realidad», dijo Trump después de estrecharle la mano al campocorto.
El presidente también comparó al japonés con la leyenda Babe Ruth y elogió su capacidad para destacar tanto como bateador como lanzador, llegando a considerarlo posiblemente el mejor jugador de las Grandes Ligas en ambas facetas. “Quizás los vea nuevamente el próximo año”, expresó Trump, dejando en el aire la posibilidad de recibir otra vez a los Dodgers en la Casa Blanca.