La carrera de Sasha Djordjevic se puede resumir en momentos, en instantes concretos. Secuencias que quedaron grabadas en la retina de aficionados, ya fuese a favor o en contra. La Copa de Europa de 1992, el Eurobasket de 1995, la Korac de 1997, la final acb en 1999…
En esta conversación en la previa de la gala de los 38º Premios Gigantes, nos sentamos con la leyenda serbia para repasar su trayectoria en base a una selección de portadas e instantes clave de su vida como jugador.
Eurobasket 1995

Después de tres años de embargo total hacia nuestro país, nosotros volvemos jugando una clasificación en Bulgaria. Ganamos a Bulgaria en la prórroga con un tiro de tiro libre de Paspalj, que tiraba muy mal los tiros libres.
Durante esos tres años no jugamos ningún partido. Dusan Ivkovic nos convocaba cada verano para jugar algunos partidillos contra algunas selecciones para estar juntos. Porque en 1992, tres días antes de entrar en la Villa Olímpica de Barcelona, nos sancionaron. Recuerdo que estábamos después de un entrenamiento, entramos en la habitación, estaba con Zoran Savic y me dice: “Hermano, mira esto”. Pusimos CNN y nosotros estábamos ahí, sin ducharnos, sin hacer nada, ahí viendo. E Ivkovic dice: todos a casa.
Celebración 1995

Ese torneo teníamos la sensación de decir: ¿dónde está el oso de 200 kg que le puedo romper el brazo así como nada? Porque te sentías así de fuerte.
Fue una cuestión de orgullo, una cuestión de inat (despecho). Nosotros tenemos esa palabra de hacer algo en cara de todos. Tú me dices no y digo, bueno, ahora te voy a demostrar que sí.
Soy una persona que pienso que me influencia la justicia y la injusticia aún más en negativo. Pienso que aquí un poco de justicia hemos aportado a nuestro país. Fue una alegría.
Final acb 1997 y fichaje por el Barça

En 1996 llegó la llamada del Barça. También de Fortitudo, donde yo jugaba con Sergio Scariolo y querían que volviese a Bolonia. El Barça lo pasó muy mal esa temporada, se quedaron fuera del playoff en ACB.
Salía de Portland y había una tormenta increíble. Llegué al aeropuerto, no había ni luz, ni electricidad, ni nada. Me llamaron y me dijeron en el momento: “Mira, no tienes que coger el vuelo porque todavía no está terminado el contrato”. Digo: “No, me interesa. Tengo el vuelo en un par de horas. Mientras llego ahí tenéis que terminar todo. No me interesa ni dinero, ni cláusulas, ni nada. Estoy ya viajando”.
Esa foto fue del quinto partido. Ganamos primero en Madrid, perdimos segundo, 1-1. Arlauckas, Bodiroga, Laso, Isma Santo, Mikhailov… Jugamos el tercero en Barcelona, 2-1, no ganamos. En el cuarto partido, dos días después, jugué todo preparado para la celebración de la liga. Error, error.
Fue increíble porque ganaron con un tiro de tiro libre de Herreros con una falta que le hizo Karnisovas también no muy buena.
Entonces ganaron ellos, quizás se fue al quinto este partido. Y luego nos volvemos el quinto. Ahora la celebración ya estaba aquí en Madrid, todo Cibeles ya preparada para celebrar todo el mundo.
Nuestro equipo estaba muy preparado para jugar ese tipo de partidos. Había algunos jugadores que sabían cómo se jugaban esos partidos. Tuvimos muy buen playmaking y destacó Dueñas con muchos pases y buenos balones.
Bodiroga y Sasha en Atenas

Es un hermano, es una persona a la que yo admiro muchísimo por su trayectoria, por su personalidad, por su carácter, talento, todo. También por su tranquilidad. Una persona que no es explosiva, yo soy impulsivo.
Cuando trabajamos juntos en el 2014 para la selección, él como director de la selección masculina y yo como seleccionador, ganamos y fuimos únicos. No nos confrontamos, hablamos mucho. Y esto fue en Atenas 1999.
Stop the war

La Copa Korac. Barcelona contra Estudiantes que ganamos en Palau, una remontada increíble.
El momento de la camiseta sucede tras el bombardeo hacia Yugoslavia. Yo hundido, nació mi hija, primera hija en Barcelona. Jugamos con corazón, con la gente. El Palau estuvo a reventar.
Djordjevic de niño

Ese es un partido en la temporada 1972-73, derbi de Belgrado, Sala Pionir. Esa es la bandera del Partizán. Yo tengo cinco añitos. Salió un artículo en una revista que se llamaba Tempo, el título fue “El hijo contra el padre”. Mi padre era el entrenador del Estrella Roja en ese derbi. Simonović metió 59 puntos sin triples y perdieron. Ganamos el Partizán.
Yo estaba con mi padre siempre. En los entrenamientos por la tarde jugaba con Slavnić, Simonović, Kapičić.
Mi familia me dejó ser hincha del Partizán porque a mi abuelo lo mataron en 1944. Fue partisano montenegrino. Entonces mi madre nació después de su muerte y mi abuela fue la mujer del partisano.
Entonces no había tiendas para comprar ropa y ella cosía. Me cosía siempre cosas blanco y negro. Me lo ponía, me decía: “Muy bien”. Una patada en el culo y fuera, detrás del edificio a jugar.
Y yo veía: “Ahí van rojo y blanco, no voy ahí, voy aquí donde están mis amigos, blanco y negro”. Por eso soy hincha del Partizán, porque en mi barrio todo estaba ligado al Partizán. Una gran foto.
Entrevista procedente del número 1566 del mes de marzo de 2026 de la revista Gigantes del Basket.
Zaragoza alberta una cita única: y más. Radja, NBA, Liga Endesa…
