Edgardo Henríquez se está viendo formidable en su segunda temporada en Grandes Ligas con el uniforme de los Dodgers de Los Ángeles, erigiéndose como una pieza clave dentro del bullpen del mánager Dave Roberts.

Lee también: Keibert Ruiz destaca la juventud de los Nacionales de Washington

Luego de lanzar 1.2 innings en los que retiró a los cinco bateadores que enfrentó, incluyendo a tres por la vía del ponche el domingo en la derrota 13-5 ante los Angelinos de Los Ángeles en el último de la serie en el Dodger Stadium, el derecho cumanés redujo su efectividad a 2.92, a raíz de apenas ocho carreras limpias permitidas en 24 entradas y dos tercios de labor.

Dicha efectividad es la sexta mejor entre los relevistas de los Dodgers —con un mínimo de 20 episodios lanzados—, detrás de Alex Vesia (2.91), Jack Dreyer (2.77), Will Klein (2.66), Kyle Hurt (2.57) y Tanner Scott (2.36). Adicionalmente, el sucrense es cuarto en WHIP (0.97), quinto en apariciones (23) y la oposición le batea apenas para .172, ubicándose únicamente por debajo de Alex Vesia (.145) entre los relevistas del club con más de 20 innings de trabajo.

Evolución sostenida y velocidad élite

En sus más recientes 15 presentaciones, el joven de 23 años registra un promedio de carreras limpias de 2.08 y un WHIP de 0.81 en 17.1 capítulos de labor, demostrando una enorme progresión en la loma en apenas su segunda campaña lanzando al máximo nivel del beisbol.

Cabe destacar que el criollo es apenas uno de cinco escopeteros en todo el beisbol que promedian más de 100 millas por hora con su recta de cuatro costuras. Henríquez se ubica como el segundo en este selecto grupo con un promedio de 100.5 mph, únicamente detrás de Mason Miller (101.2 mph) y superando a nombres consagrados como el dominicano Jhoan Durán (100.2 mph), Jacob Misiorowski (100 mph) y al también venezolano Daniel Palencia (100 mph).

Esa velocidad meteórica no solo ayuda al oriental a ponchar al 25.3% de los bateadores que enfrenta (27 recetados en total), sino también a producir contactos débiles. Los oponentes apenas le promedian una velocidad de salida de 83.6 mph —un registro mejor que el 98% de la liga—, complementado con unas espectaculares tasas de barriles de 3.2%, de batazos fuertes de 30.6% y de rodados del 51.6%.



Ver fuente