A escasas 72 horas para que el próximo lunes (6:00 pm) concluya el plazo para que los clubes de MLB puedan hacer negociaciones interligas, el yaracuyano Luis Arráez se mantiene como la pieza más atractiva que pueden ofrecer los Gigantes de San Francisco para obtener prospectos que ayuden a emprender un proyecto de reconstrucción.
Arráez, quien en la jornada del miércoles se despidió de los empleados del club- house de los Gigantes, pues el equipo partió de gira de seis días por San Diego y Arlington, luego de conectar de 5-4 contra los Cerveceros, para asumir el liderato de bateo de la Lga Nacional con .331, ha sido cambiado dos veces en las últimas cuatro temporadas, por lo que conoce a la perfección la dinámica.
Los Gigantes, según Ken Rosenthal y Will Sammon, columnistas del portal digital The Athletic, tienen enormes posibilidades de obtener material de primera, a cambio de un jugador de la talla de Arráez, quien con sus cuatro imparables del miércoles elevó a 24 su total de encuentros con esa cantidad mínima de hits en un juego, para empatar en el primer puesto de la lista histórica de criollos en este renglón, a Omar Vizquel.
A los 28 años de edad, está aumentando su rendimiento al bate y como camarero, lo que aumenta el interés de los aspirantes al título por conseguir sus servicios, y así recibir la oportunidad de exhibir por primera vez su talento en el mes de octubre.
Traspasos notables
El nombre lanzador derecho Freddy García ocupa sitio especial a la hora de hablar de peloteros criollos envueltos en negiociaciones de mitad de tempoada.
A finales de julio de 1998, junto con el campocorto Carlos Guillén, fue enviado de Houston a Seattle a cambio del futuro Salón de la Fama, Randy Johnson, y en 2004, tras seis años completos y más de mil entradas lanzadas con los Marineros, lo enviaron a los Medias Blancas, club que al año siguiente ayudó a ganar la Serie Mundial.
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Otros cambios importantes de criollos en julio que se recuerdan son, entre otros, el de Wilson Álvarez de Medias Blancas a Gigantes en 1997: el de Omar Daal, de Arizona a Filadelfia, por Curt Schilling en 2000 y el de Gleyber Torres, de Cachorros a Yanquis por el relevista cubano Aroldis Chapman, en 2016.
Líder bate solo en la Nacional
La única opción que tiene Luis Arráez de conquistar el cuarto cetro de campeón bate en su carrera de bigleaguer, es que se mantenga jugando en un elenco de la Liga Nacional.
Si los Gigantes lo negocian a algún equipo de la Liga Americana, luego de haberse mantenido en la nómina de San Francisco por cuatro meses, sus estadísticas no serán acumulativas, por lo que empezará de cero en el joven circuito y al concluir el calendario regular, el último domingo de septiembre, no le darán los números, en caso que tengan que sumarle unos cien turnos en blanco.