Pablo Laso vive su primera temporada en el Anadolu Efes entre la exigencia de un proyecto campeón de Europa y las dificultades de un curso marcado por las lesiones y al que llegó en un momento de crisis. A las puertas de la semifinal que arranca este lunes ante Fenerbahçe, con el objetivo de conquistar la liga turca en el horizonte, el técnico analiza su adaptación a Turquía, la evolución de un equipo obligado a reinventarse, el reto de medirse a Jasikevicius una vez más y el ruido que rodea tanto al mercado como a las elecciones del Real Madrid, en las que se posiciona claramente. Una conversación en la que Laso habla de baloncesto, gestión, contexto competitivo y de una realidad cada vez más presente en los banquillos europeos.
Gigantes: Estáis a las puertas de arrancar una importante semifinal. Pablo, cuéntame cómo está el equipo y cómo está siendo la experiencia.
Pablo Laso: Está siendo una muy buena experiencia. Como entrenador considero que conocer diferentes culturas es muy importante y después de la experiencia en Alemania, ahora en Turquía, creo que esta está siendo muy buena a nivel personal. Me he sentido muy bien tratado en el equipo y lo que me da pena es la sensación de haber venido a un gran proyecto que, en ese momento, tenía muchos problemas, sobre todo en cuanto a gente lesionada. La sensación es que en una temporada tan difícil, muchas veces esperas recuperar jugadores, y de repente ves que se te van cayendo más. A veces mirábamos al banquillo y pensábamos cuánto dinero teníamos parado ahí, cuántos salarios sin poder jugar. A pesar de eso, el equipo ha sido capaz de competir bastante bien, de ir adaptándose a estas situaciones y ahora estamos preparados para competir en las semifinales de la liga turca después de un año en el que obviamente hemos tenido que reinventarnos muchas veces.
Gigantes: Deportivamente, el equipo entiendo que cambia totalmente con el regreso de jugadores como Larkin o Poirier. ¿Cómo de diferente es ahora?
Pablo Laso: En el último mes más o menos, la entrada de Shane y de Vincent, la reentrada, porque Vincent se recuperó pero volvió a lesionarse, nos da mucha solidez. Shane es un jugador con mucho talento, muy buen tirador, buena lectura de pick and roll, un jugador muy completo, y te da mucha solidez dentro del juego. Creo que eso nos ha dado mucho equilibrio. Y parece que se nos olvida, pero todavía tenemos lesionados a gente como Cordinier o Papagiannis. Un jugador con experiencia en Final Four y un jugador que es top en Euroliga. Toda esta situación nos ha ido empujando a crecer durante el año. Imagínate que hemos llegado a jugar partidos en los que teníamos seis o siete bajas. Hemos sido capaces de ir manteniéndonos, de ir adaptando jugadores a diferentes posiciones y a diferentes trabajos. El otro día me decía un ayudante: “Jordan Lloyd ha hecho un trabajo defensivo increíble”. Sí, si a principio de año dices que fichas a Jordan Lloyd para defender, probablemente no tendría sentido, pero esto habla muy bien de él. Estoy muy contento con cómo el equipo ha ido mejorando, creciendo, incluso a nivel individual, con el trabajo de algunos jugadores como Hazer, Dozier, Jones o Cole Swider.
Gigantes: Cuando llegas al Efes, ¿qué te encuentras en cuanto a banquillo, entorno social? ¿Qué sensación tuviste al llegar?
Pablo Laso: Lo primero es la sensación personal de llegar a una muy buena organización. A un equipo que ha sido campeón de Europa y a un equipo que quiere ganar, que quiere ser competitivo como sea. Eso es lo primero que te encuentras. Era una situación en la que el equipo está teniendo muchas lesiones: se lesiona Poirier, se lesiona Jordan Lloyd, estaba lesionado Beaubois, Poirier, Osmani… Piensas que esos jugadores se han lesionado, que van a volver cuando sea, pero al mismo tiempo tienes que ir adaptando a cada jugador a diferentes situaciones. Normalmente este trabajo es más fácil en verano, porque estás en el mercado y puedes moverte. Recuerdo mucho, por ejemplo, el trabajo que hacíamos en el Madrid, el trabajo que hicimos en el Bayern.
En verano eres capaz de adaptar un poco esas situaciones, pero durante el año es mucho más complicado. Los jugadores ya tienen equipos y tienes que ir buscando piezas. Nosotros encontramos en ese momento a Saben Lee. Ahora mismo te diría: ¿es el jugador que queríamos? Pues igual no sé si era el que queríamos o el que necesitábamos, pero era el que pudimos incorporar y nos ha ayudado. Tienes que intentar mejorar el equipo sabiendo que durante la temporada no es fácil. Un equipo normalmente requiere mucho trabajo de organización y de preparación. Y esto, en un baloncesto en el que se tiende a jugar muchos partidos y se entrena menos, obliga a que el trabajo previo tenga que ser muy bueno porque durante el año va a ser muy difícil cambiarlo.
Gigantes: Ahora te toca enfrentarte a Jasikevicius. Un desafío importante, ¿no? Con las veces que os habéis enfrentado y ahora, hacerlo en Turquía…
Pablo Laso: Con Saras tengo muy buena relación personal y creo que es un grandísimo entrenador. Me he enfrentado a él como jugador y como entrenador. Como jugador siempre he tenido respeto por él porque me parece que ha sido un jugador campeón de Europa con más de un equipo y siempre ha tenido mucha incidencia en el juego. Para mí, como jugador, era un rival muy complicado, y ahora como entrenador también. He ganado, he perdido, pero siempre tengo mucho respeto porque siempre ha intentado que sus equipos sean muy competitivos. Lo consiguió en Barcelona, lo consiguió en Zalgiris y lo está consiguiendo ahora en Fenerbahce. Ha demostrado saber adaptarse a situaciones y eso habla muy bien también de él como entrenador.
Gigantes: Te quiero preguntar por el Real Madrid, Pablo. No sé si viste la final del otro día. ¿Qué sensación te dejó? Deportiva, arbitral, un poco todo el ruido que hubo alrededor.
Pablo Laso: La Final Four la veía muy abierta antes de comenzar. Fíjate, Valencia venía muy en subidón por su gran serie contra Panathinaikos y sinceramente para mí el Madrid dominó ese partido. En el otro partido, Fenerbahce no pudo imponerse físicamente y Olympiacos se impuso en ese aspecto. Luego vimos una final en la que Real Madrid apostó por un estilo en el primer tiempo que le permitió tener ventaja en el juego y controlar la primera mitad. Pero Olympiacos tiene un plantillón, con dos jugadores importantes en cada posición y el Madrid iba más mermado.
Se le ha dado mucho bombo a todo el tema arbitral. Sí que es verdad que hay decisiones importantes, pero a mí como entrenador me gusta siempre ver más el tono general del arbitraje que una jugada en concreto. Vamos a decir una, por ejemplo: para mí la de Facu no es falta. Pero luego el partido continúa y había que meterla, ¿no? Igual saca de banda el Madrid, pisa la línea y vuelve a ser balón para ellos. No lo sé. A mí las decisiones puntuales no me gustan. Me gusta ver más el estilo en general del arbitraje y creo que ese estilo al final no le fue favorable al Real Madrid. En el primer tiempo, el Madrid planteó un estilo, con un juego muy abierto en el que Lyles jugando de falso pívot había mucho daño a Milutinov y a Donta Hall…En definitiva, Como entrenador, mi obligación es ver más allá de las decisiones arbitrales puntuales.
Gigantes: Y en una casa que tú conoces perfectamente, con dirigentes que conoces perfectamente, ahora atraviesan un momento especial por unas elecciones después de tantos años. Desde fuera, ¿cómo lo ves tú?
Pablo Laso: Bueno, obviamente, desde fuera, como madridista, qué duda cabe de que unas elecciones en un club como el Real Madrid tienen mucha repercusión. Yo, en mi tiempo como entrenador del Real Madrid, tuve la suerte de tener a Florentino Pérez como presidente y de vivir una época en la que el equipo estaba más que apoyado por él. Fue una época de crecimiento del equipo y del grupo. Siempre pongo el ejemplo de lo que Florentino nos transmitía muchas veces y cuento esta historia: fue mi primer año en el Real Madrid, cuando ganamos la Copa del Rey en Barcelona. Estábamos todos muy contentos, se me acercó, me hizo como un aparte. Estaba muy contento él también por ganar la Copa del Rey en Barcelona, en el campo del Barcelona, y me dijo: “La que has liado… ¿Cómo puede ser que llevemos 19 años sin ganar la Copa del Rey? Pero ahora tienes que ganar la Liga”. Creo que eso es algo que Florentino ha conseguido que tenga el Real Madrid. Independientemente de las victorias o de las derrotas, ese ADN es muy reconocido. Y yo siempre noté su apoyo. Tengo una relación especial con él porque fui entrenador allí durante mucho tiempo y creo que su ayuda fue clave para poner los cimientos de un equipo más que reconocible a nivel europeo. Para mí siempre seguirá siendo «el presi», como siempre le he llamado yo, y por supuesto tiene todo mi apoyo ahora.
Gigantes: Para acabar, Pablo, ¿tienes la sensación de que cada año se adelanta más el mercado, el ruido de fichajes? Antes era junio, julio, y ahora desde abril prácticamente empieza a haber ruido con banquillos, jugadores, fichajes… En el vestuario también tienes jugadores que suenan y todo este ruido de rumores. ¿Cómo se convive con eso?
Pablo Laso: Bueno, yo creo que hay que aceptarlo. Eso no significa que te guste todo, pero tienes que aceptarlo. Se habla mucho de jugadores, de entrenadores, de cambios, de banquillos. La realidad es la que hay. Yo sé mi realidad, mi situación. Incluso he leído que puede venir otro entrenador. Bueno, ¿y qué puedo hacer? Los jugadores, pues lo mismo. Al final son informaciones y lo que sí es verdad que esa información se ha adelantado, cada vez se filtra antes, y eso provoca que se esté hablando de situaciones cuando todavía se están jugando campeonatos. Creo que esto hay que aceptarlo y ya está. Es lo que hay. Si leo que un jugador mío se puede ir a Dubai, ¿qué hago? ¿Y si luego no va a Dubai? Creo que esto es algo que los profesionales debemos aceptar, sobre todo por la tranquilidad de hacer bien tu trabajo.
Gigantes: En tu caso, Pablo, tengo entendido que hay una opción por ambas partes. Habrá que esperar a que acabe la temporada y ver cómo acaba todo esto, porque se está jugando la liga.
Pablo Laso: Sí, sí. Mi situación es muy sencilla. Yo tengo contrato el año que viene. Hay una opción por parte del club para no seguir y hay una opción por parte mía para no seguir. Es una situación normal, pero a mí lo único que me preocupa ahora mismo es ganar la liga. A día de hoy me preocupa el partido de mañana. La situación contractual mía, como la de cualquier jugador o cualquier profesional, está ahí. Si viviéramos de espaldas a esa situación contractual sería absurdo, pero eso no puede distraerte de tu objetivo, que es el partido de mañana. Ese tiene que ser tu único objetivo. La situación real contractual está ahí. Hay profesionales que se ocupan de eso y, sobre todo, los clubes tienen la obligación de conocer en la situación contractual de cada uno. Esto es algo normal. Y hay que aceptarlo.
Gigantes: Este año hemos vivido la situación de un entrenador que en Euroliga le renovaron tres años más y le despidieron varias semanas despues.
Pablo Laso: Es así, es una nueva realidad y es algo que tienes que aceptarlo, faltaría más. El club tendrá que aceptar sus obligaciones y, por supuesto, el entrenador, sea quien sea, debe aceptar que el club tiene derecho a cambiar de dirección. Es la realidad.