El Real Madrid ya conoce a su rival en los playoffs de la Euroliga: será el Hapoel Tel Aviv, en una eliminatoria de cuartos de final que arrancará el 29 de abril y cuyo segundo partido se disputará el 1 de mayo, ambos a las 20:45 en el Movistar Arena.

Más allá de lo puramente deportivo, la serie llega rodeada de una polémica que ya ha acompañado esta temporada a los partidos de los equipos israelíes en España: la presencia de público en las gradas. En los precedentes de este curso disputados en Madrid ante conjuntos israelíes, el ambiente quedó marcado por las restricciones de acceso a la afición, una situación que ahora vuelve a cobrar fuerza con la llegada de la postemporada.

Ante ese escenario, las peñas de animación del Real Madrid han difundido un comunicado conjunto en el que muestran su rechazo a que los aficionados blancos no puedan acompañar al equipo en uno de los momentos más importantes del curso. El texto defiende que la entidad y su masa social no deberían verse privadas de un factor tan decisivo como la condición de local en una serie que pone en juego el pase a la Final Four.

Además, el comunicado subraya el agravio comparativo con otros países europeos, recordando que partidos de este tipo sí se han disputado con público en distintos escenarios del continente.

El comunicado conjunto de las peñas del Real Madrid

Llega el momento decisivo de la temporada. Esos partidos que llevas esperando desde que allá por el mes de septiembre se lanzase el balón al aire; esos en los que la ventaja de campo es un factor diferencial; esos en los que el público juega un papel fundamental.

Un “privilegio” por el que llevas siete meses luchando… y nos quieren privar de ello. Los jugadores y los aficionados merecemos el “premio” por el que se ha peleado toda la temporada; ese factor que puede marcar la diferencia a la hora de clasificarte para disputar una Final Four.

Además, no se puede permitir el perjuicio que sufre el Club por la pérdida de condición de local y las pérdidas económicas asociadas. La sección viene implementando medidas a lo largo de la temporada que han incrementado la asistencia de público al Palacio. Esta semana en medios se hablaba de que si al Fenerbahçe le hubiese tocado el Hapoel estarían perdiendo alrededor de 2 millones de euros. A lo que habría que sumar, además, los dos partidos de fase regular.

No puede ser que en los partidos más esperados del año los abonados y el resto de madridistas no podamos animar a nuestro equipo. El Club tiene que velar por sus intereses y el de sus aficionados y forzar a que se juegue a puerta abierta.

Resulta lamentable que, supuestamente, no se pueda asegurar la seguridad de los aficionados cuando en Francia, Italia, Alemania, Grecia, Serbia y Lituania los partidos contra los equipos israelís se juegan a puerta abierta. E incluso en España, que recordemos que en Valencia el partido contra el Maccabi se jugó con público. Por tanto, no es una cuestión de seguridad, es una cuestión puramente política y de repercusión política.

Por un momento, demos por válido el argumento de la seguridad. Imaginamos que no se pueden tomar las medidas necesarias para que un simple partido de baloncesto se juegue con público. Entonces, ¿podemos considerar que España tiene la capacidad necesaria para organizar un Mundial de fútbol?

En los últimos 30 años no ha habido ni un solo incidente en los partidos que el Real Madrid de baloncesto ha jugado en casa. La afición madridista se caracteriza por ser una afición respetuosa, que se centra en animar a su equipo y que no está politizada.

Otra discusión es si es justo que los equipos israelís jueguen la Euroliga. Si el CSKA está vetado, los equipos israelís también lo deberían estar. Y aquí surge también la pregunta de qué va a pasar la temporada que viene.

“QUEREMOS ANIMAR. FUERA POLÍTICA DEL DEPORTE”



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