Michael Jordan se encuentran en la cima como el mejor jugador de la historia de la NBA para muchos analistas y amantes del baloncesto. Previo a crear su hegemonía con Chicago Bulls en la década de los 90′, Su Majestad estremeció los tabloncillos con la máximo cantidad puntos en un partido en las instancias decisivas del certamen estadounidense.
Un día como hoy en 1986, Michael Jordan firmó una de las actuaciones más legendarias en la historia de la NBA al anotar 63 puntos frente a Boston Celtics, estableciendo un nuevo récord de anotación en playoffs. Con esa exhibición, superó la marca previa que pertenecía a Elgin Baylor, consolidando su irrupción como una superestrella incluso en sus primeros años en la liga.
Hasta la actualidad, Baylor y Jordan siguen siendo los únicos jugadores en alcanzar los 60 puntos en un partido de postemporada, una hazaña aún más impresionante si se considera que ambos lo lograron sin aprovechar el tiro de tres puntos como recurso ofensivo.
Michael Jordan y Elgin Baylor perdurarán en el tiempo
Este detalle resalta aún más la magnitud de sus actuaciones, basadas principalmente en el juego dentro de la línea y su dominio ofensivo total. En los tiempos actuales marcado por los lanzamientos de larga distancia, es poco probable que un jugador se acerque a lo logrado por las mencionadas leyendas de la liga.
Aunque se mantiene en la naciente Postemporada con Los Angeles Lakers, es casi imposible LeBron James ver emular lo alcanzado por Jordan, tomando en cuenta que ya se encuentra en la recta final de su carrera y en su «mejor versión» tuvo un máximo de 51 puntos en los Playoffs de 2018.