
En la historia moderna del béisbol, la posición de receptor es, por mucho, la más exigente a nivel físico. Pedirle a un máscara que cargue con el desgaste de comandar el pitcheo y que, al mismo tiempo, figure como la principal bujía ofensiva de su equipo suele ser una utopía. Sin embargo, lo que está haciendo Hunter Goodman con los Rockies de Colorado en este 2026 está desafiando toda lógica deportiva, consolidándolo como uno de los bates de poder más temibles de todo el negocio.
Llegando a la recta final previa al ecuador de la campaña, Goodman conectó un descomunal cuadrangular que lo catapultó a los 25 jonrones antes del Juego de Estrellas. La cifra no solo lidera a los receptores de la actualidad, sino que abre las puertas de un club histórico de longevidad y fuerza que hasta hoy solo pertenecía a tres hombres en los registros de las Grandes Ligas.
Un club exclusivo de cuatro titanes
Con sus 25 bambinazos, el destructor de los Rockies se ha colgado la etiqueta de élite histórica. De hecho, solo cuatro receptores en la historia del juego han sumado al menos 25 vuelacercas antes del clásico de mitad de temporada:
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Cal Raleigh (38 HR en 2025): El gigante de los Marineros de Seattle destrozó todos los libros el año pasado con una primera mitad de temporada nunca antes vista para la posición.
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Johnny Bench (28 HR en 1970): El legendario miembro del Salón de la Fama impuso una marca que tardó más de medio siglo en ser superada.
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Iván Rodríguez (26 HR en 2000): El puertorriqueño «Pudge» exhibió su versión más temible en el cambio de milenio con los Rangers de Texas.
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Hunter Goodman (25 HR en 2026): El cañonero de Colorado completa el cuarteto tras una racha encendida que lo mantiene en la pelea por el liderato de cuadrangulares de la Liga Nacional.
El fenómeno de las montañas no tiene techo
El ascenso de Goodman no es una casualidad de Coors Field. El careta de 26 años viene de ganar el Guante de Plata de la Liga Nacional en su posición el año pasado tras despachar 31 jonrones en total. Sin embargo, su ritmo en este 2026 está destruyendo por completo sus propias proyecciones, acumulando un Slugging de .543 y demostrando una madurez notable para castigar lanzamientos rompientes fuera de la zona.
Con semanas aún por jugar antes de que se celebre el Juego de Estrellas, Goodman tiene a tiro de piedra las marcas de Rodríguez y Bench, amenazando con apoderarse en solitario del segundo lugar histórico de este departamento. Más allá de lo que dicten las proyecciones finales, una realidad ha quedado clara en el firmamento de las Mayores: Hunter Goodman se ha graduado oficialmente como uno de los líderes absolutos del poder moderno en el béisbol.