Un verano más, el Surne Bilbao ha sido uno de los equipos más activos en las primeras operaciones tras el final del curso. Una temporada histórica para los bizkainos, que repitieron título en la FIBA Europe Cup y regresaron al playoff de la Liga Endesa. Con Jaume Ponsarnau en el banquillo, el director deportivo al frente de las operaciones es Rafa Pueyo. Con él conversamos sobre los nuevos fichajes, las salidas y la situación actual del mercado y las nuevas amenazas y realidades.

Rafa, ha sido un año histórico para el club. ¿Qué balance haces de este curso ahora que ha terminado?

Yo creo que no hay que poner nota, pero ha sido un temporadón, una temporada muy buena. Hemos ganado un segundo título, que la gente puede valorar más o menos, pero nosotros sabemos lo que cuesta ganar y lo valoramos mucho. Además, creo que este año el nivel de la competición había dado otro paso más y era todavía más difícil. De hecho, había otros equipos ACB que no lo han conseguido.

La guinda al pastel ha sido llegar a jugar el playoff y competir mucho mejor durante los partidos de liga regular. Eso es, evidentemente, lo que nos ha hecho llegar al playoff, sobre todo fuera de casa. Creo que hemos dado un paso adelante en los partidos de fuera y estamos satisfechos por eso.

¿Cómo crees que va a manejar el club las expectativas que está generando el proyecto?

La verdad es que ahora hay que saber manejar las expectativas tanto a nivel interno como, sobre todo, externamente, con vosotros, con la prensa y con los aficionados. Una temporada como esta es muy difícil. Como dices, se ha quedado fuera del playoff el Unicaja de Málaga. Eso pasa una vez, pero lo más normal es que el año que viene ellos vuelvan a estar entre los ocho primeros. Sacar a alguien de ahí es muy difícil.

Además, habrá otros equipos que aspiren a entrar en ese grupo. Equipos que manejan buenos presupuestos y que quizá este año no han estado al nivel que se esperaba, pero que seguro que el año que viene van a pelear por estar ahí. Nosotros somos ambiciosos y torearemos el tema de las expectativas de la mejor manera posible, pero sin renunciar a nada ni poniéndonos la tirita antes de que esté la herida. Vamos a salir con la idea de defender nuestra posición de playoff en la temporada que viene, pero sabemos que va a ser complicado.

Sin decir un puesto exacto, pero por poner un poco los pies en la tierra, creo que hay algo de lo que a veces en España no somos conscientes: Bilbao no está entre los diez presupuestos más grandes de la Liga. Con 18 equipos en ACB, incluidos los dos ascendidos, ¿está en ese top cinco por abajo?

No sabría decirte en qué puesto exactamente, porque no lo sabemos. Ni vosotros lo sabéis en realidad. Yo me hago una idea, pero cuando hablo con agentes, pregunto por jugadores y por precios, y luego veo que han fichado en otro sitio, me puedo ir haciendo una idea. Sí, seguro que estamos en el top cinco por abajo, pero nosotros intentamos maximizar nuestro presupuesto y hacer una plantilla equilibrada, con al menos dos jugadores buenos por posición.

A partir de ahí, creo que el trabajo del club y de Jaume hace que esa plantilla se revalorice y valga más de lo que pagamos.

El año pasado sí que hubo públicamente ese mensaje de que la deuda se situaba y que había un poquito más para plantilla. Este año, ¿qué mensaje hay en ese sentido?

Otra vez vamos a poder gastar un poco más de dinero. Ese incremento de presupuesto del club, y a veces también alguna salida de algún jugador, ayuda. Con ese incremento tratamos de mejorar en las posiciones en las que este año creemos que teníamos margen de mejora.

Dando por hecho que más o menos la plantilla está hecha, ¿en qué crees que puede ser mejor el Surne Bilbao de la 26-27 respecto al de la 25-26? ¿Por qué te gusta más?

Yo creo que en solidez en el puesto de cinco. Ahora mismo la figura de Tryggvi para nosotros es vital, es clave, pero tenemos que intentar que, cuando él no esté en cancha, el equipo siga rindiendo al mismo nivel. Ahí hemos hecho un esfuerzo para conseguirlo.

Creemos que con la incorporación de Bastien Vautier ganamos mucha consistencia en esa posición y que seguramente vamos a mejorar en rebote y en anotación en ese puesto. Luego, con Nate Darling, creemos que vamos a ganar también en consistencia, aunque probablemente no tendrá esos picos tan altos que nos ha demostrado Justin Jaworski esta temporada. Es muy difícil hacer partidos de más de 30 puntos como ha hecho Justin, pero creo que Nate Darling nos puede dar más estabilidad y más regularidad.

Por otro lado, en el puesto de base es evidente que perdemos a nuestro jugador más valorado y a uno de los mejores bases de la temporada, como es Melvin Pantzar. Pero creemos que con la incorporación, especialmente, de Somogyi, ganamos quizá en calidad de pase. Además, confiamos mucho en el crecimiento de Harald Frey y, a futuro, de Duscak.

De Justin se comunicó que se iba. Entiendo que es una faena, porque es un jugador que tiene mercado y que podría funcionar prácticamente en cualquier equipo, incluso de Euroliga. Se intentó, entiendo. ¿Hasta dónde se llegó sin perder un poco la cabeza?

Como hemos comentado antes, hemos incrementado presupuesto, pero ese incremento tenemos que intentar gastarlo con cabeza, subirlo en la plantilla y no hacer, no diría una locura, pero sí no excedernos con un jugador que, además, puede generar incluso algún agravio comparativo dentro de la plantilla.

Creo que le hicimos una buena oferta de renovación a Justin. Entiendo que él considera que va a tener, o puede tener, mejores ofertas y decidió rechazarla, pero es algo lógico en este mundo. Solo le deseamos lo mejor. Afortunadamente, Nate Darling, que creemos que es un jugador con algunas características similares a Justin, aceptó nuestra oferta bastante rápido.

Ahí quería ir un poco al cómo se hace. ¿Qué parte hay de anticipación, de preparación y de forma de trabajar? Hay directores deportivos que prefieren esperar a última hora por si surge algo inesperado. Si tú tienes un plan A y te sale…

Claro, ese es el tema. Habrá gente que diga: “Joder, van a cerrar el equipo muy rápido, igual pierden alguna oportunidad de mercado en el futuro”. Sí, pero lo que no queríamos era perder las opciones que más nos gustaban.

Nosotros funcionamos un poco así. Si tenemos una opción A, vamos a por ella; por ejemplo, renovar a Jaworski. Pero teníamos una opción B y una C. La B no la vimos clara, había que esperar, y la C se veía clara: quería estar en Bilbao. Nosotros eso también lo valoramos, el jugador que apuesta por nosotros. Entonces no tenía sentido esperar, porque igual pierdes la B y la C. Un poco es como funcionamos.

En su momento, por poner un ejemplo, quise fichar a Ángel Delgado a principios de verano, como ahora, en junio. En ese momento no pudo ser, no fue posible. Fuimos explorando otras opciones y ninguna acababa de poder ser o no nos convencía. A final de verano volvimos a preguntar por Ángel Delgado y él ya había explorado el mercado. Supongo que ninguna de las opciones que le habían salido le convencía más que la nuestra y pudimos ficharlo. Fue muy a última hora.

El mercado a veces te pone en tu sitio. Si podemos cerrar pronto una opción que nos gusta, lo hacemos. Y si no, también sabemos tener paciencia y esperar hasta última hora. El año pasado también acabamos tarde la plantilla porque una de las posiciones se nos atragantó. Sin embargo, el jugador que llegó a última hora, Martin Krampelj, ha sido el primero que hemos renovado este año porque nos ha sorprendido con su rendimiento, su actitud y su compromiso.

Hay un punto didáctico que creo que interesa a quien le gusta el mercado y los fichajes. Muchas veces el lector no entiende cómo funciona. Tú tienes un plan A, un plan B, un plan C, incluso un plan M si hace falta. Durante la temporada vas preguntando por uno, por otro, para conocer el mercado y las intenciones de cada jugador. Al final los fichajes no son de un día para otro: son procesos que se complican, se dificultan y se pueden caer.

Efectivamente, muchas veces no depende de ti ni de la otra parte. Nosotros lo que hacemos es posicionarnos. Durante toda la temporada estás indagando y mirando el mercado, las posiciones, los jugadores que te gustan más y los que te gustan menos, los que destacan en competiciones… Cuanto más nivel tenga la competición, mejor.

Desde el principio estás preguntando por esos jugadores para saber cuál es su situación contractual y cuáles son sus expectativas. A veces preguntas y ya te das cuenta de que no vas a llegar muy lejos.

Porque el jugador no quiere o no tiene intención de venir.

Eso es. En otros casos dices: “Este parece que podría ser”. Por ejemplo, el caso de Bastien Vautier. Yo ya pregunté por él la temporada pasada y me dijeron: “Rafa, es imposible porque va a ir a Euroliga”. Y efectivamente acabó en ASVEL Villeurbanne.

Este año casi ni preguntaba por él, porque entendía que habría firmado por más de un año. Efectivamente tenía contrato con ASVEL Villeurbanne, pero las circunstancias han hecho que ASVEL Villeurbanne vaya a hacer una reestructuración de su plantilla y que Bastien Vautier se haya puesto a tiro. Que su agente supiera de nuestro interés desde hace ya una temporada creo que ha influido para que él haya querido venir aquí también.

En ese sentido, ¿notas que Surne Bilbao es un sitio en el que existe la percepción de que se puede mejorar, de que hay oportunidades? Hace años existía en el mundillo esa fama de que se pagaba mal o había impagos.

Yo creo que ahora mismo sí se ve a Bilbao Basket como un equipo en el que los jugadores pueden dar un paso más en su carrera. En las últimas temporadas se han dado muchos casos de jugadores que han pasado por Bilbao y luego han ido a equipos que les podían pagar mucho más dinero, porque aquí han explotado como jugadores. Creo que eso los agentes lo valoran.

Tener un entrenador como Jaume también es importante para los jugadores, porque, más allá del resultado, creo que mejora el rendimiento de muchos de ellos. No de todos, evidentemente, pero creo que muchos lo ven así. Bilbao como club y como ciudad también es muy atractivo. Ahora mismo somos un equipo estable, sin ningún problema extradeportivo, y la ciudad es muy atractiva para vivir. Eso lo valoran mucho, o lo han valorado mucho este año, los jugadores que llegaron el verano pasado y que han querido renovar con nosotros.

¿Cómo ha cambiado el éxodo a la NCAA, el dinero que se paga allí, a la hora de pensar sobre todo en los cupos y en los jugadores jóvenes? Al final casi cualquier jugador joven con edad de estar ahí ya no está, con lo cual se pierde una parte del mercado.

Antes nosotros podíamos hacer alguna inversión, apostar por jugadores jóvenes que venían a Bilbao ganando poco dinero pero apostaban por venir para dar un paso en su carrera. Tenemos los ejemplos recientes de Thijs de Ridder y de Rubén Domínguez. Ahora eso es muy difícil, porque jugadores de ese nivel ya saltan directamente a la liga universitaria, que paga muy bien. Entiendo que los jugadores puedan tomar esa decisión, pero se complica el tema, especialmente con los cupos.

Y existe la duda de qué nivel tendrán cuando vuelvan, qué se puede esperar de ellos. Es una incertidumbre para todos.

Sí, porque creo que el ejemplo de Álvaro Cárdenas puede ser una excepción, no la regla. No creo que todos los jugadores que vengan de la liga universitaria vuelvan tan mejorados y con un nivel competitivo tan alto como ha demostrado Álvaro. Habrá que ver. Tampoco se puede generalizar. Cada caso será diferente y dependerá mucho de la personalidad del jugador, del equipo al que vaya y, sobre todo, de que sepan manejar el cambio de estatus económico que tendrán que asumir si quieren volver a jugar en España.

¿Y en qué posición os deja eso a los clubes? Intentar sacar algún rédito económico de una salida hipotética.Guardarte una opción a la vuelta…

Lo ideal sería poder hacer las dos cosas: sacar un rendimiento económico a corto plazo y guardarte los derechos del jugador para su vuelta. Pero es complicado. Es complicado porque, si tú pagas por irte, no quieres atarte en tu vuelta. Pero esos son los márgenes en los que se va a mover este fenómeno migratorio en los próximos años.

¿Eso hará que sea más complicado hacer apuestas por jóvenes?

Sí. De todas formas, cada vez va a ser más difícil apostar por esos chicos jóvenes, porque se están yendo cada vez antes. No lo sé. Si la liga universitaria sigue con ese nivel, con esa agresividad y con ese número de jugadores que se lleva, al final será difícil apostar por ninguno.

En el mercado ahora mismo, ¿cuál es la posición más complicada? No sé si me vas a decir un dos extracomunitario, que parece lo más fácil pero también es donde muchas veces te juegas el rendimiento; un tres comunitario; un cinco cotonou… ¿Qué te da más quebraderos de cabeza? ¿Depende del año?

Depende del año, pero yo creo que las posiciones clave, esas en las que todos consideramos que no se puede fallar o que son determinantes, siempre se ha dicho, o al menos así lo hemos vivido antes, que eran el uno y el cinco. Por lo tanto, son las que más dificultades suelen plantear. Todos queremos acertar ahí y eso hace que esos jugadores sean más caros en el mercado.

Sin embargo, la experiencia últimamente me dice que quizá una posición a la que se le ha dado poco valor es la de cuatro. Nosotros este año hemos dado con la tecla en los dos cuatros y es cuando mejor nos ha ido. No puede ser casualidad. Seguro que hay más factores que han influido, pero los equipos que aciertan en esa posición parecen tener un nivel competitivo más alto.

Por ejemplo, el caso de Manresa durante varios años, que acertó con Chima Moneke, con Derrick Alston, con Devin Robinson, y eso hizo que tuviera un nivel competitivo muy alto.

¿Qué equipo te gusta por cómo está fichando en los últimos años o por cómo está trabajando?

En general te diría que en la ACB se trabaja muy bien y que tenemos mucho mérito, porque partimos en peores condiciones desde el punto de vista económico respecto a otras ligas. Es verdad que tenemos un producto muy bueno que vender: la liga más competitiva de Europa, con cuatro equipos de Euroliga y diez o doce que juegan competición europea. Eso es un valor y seguramente nos lo pone más fácil a los directores deportivos.

Pero a nivel económico hay otras ligas que están subiendo mucho su nivel y nos lo ponen muy difícil. Evidentemente, Manresa ha hecho muy buen trabajo en las últimas temporadas, por ejemplo.

Cuando se habla de que Rafa Pueyo acierta mucho, ¿eso te añade presión a la hora de fichar? Al final tu trabajo es acertar, pero siempre he pensado que es un trabajo ingrato.

Primero, no siempre acierto. Eso es evidente. Procuro acertar más veces de las que fallo y depende de muchas circunstancias. Creo que que un jugador rinda o no rinda no depende solo de su talento o de su calidad. A este nivel todos son buenos. Depende de mil factores: del entorno, del trabajo que hace el cuerpo técnico, de los compañeros, de que encaje bien, de que haya buena química de equipo…

Claro que juegas con esa presión de tener que acertar. Trabajas con ella. Pero es lo que dices: es nuestro trabajo. Lo que intento, más que acertar, es no cagarla, no fallar.

Hay una parte que creo que la gente tampoco tiene muy clara: lo que se pregunta y lo que se indaga. Entiendo que cuando fichas a una persona, igual que para un puesto de trabajo, pero en este caso casi más, tienes que saber qué tipo de personalidad tiene, si es familiar o no, cómo es su entorno, todo lo que tiene alrededor, ¿no?

Sí. Evidentemente hay un primer baremo, que es el deportivo: el nivel que tiene ese jugador y si te puede aportar lo que estás buscando para el equipo que tienes. Pero luego tenemos que ver si va a encajar en nuestra plantilla y, sobre todo, si es un jugador o una persona que no nos va a generar problemas, sino que va a aportar trabajo y soluciones.

Ahí indagamos mucho. Preguntamos a antiguos compañeros, a entrenadores que haya tenido, a scouts de la NBA, a otros directores deportivos si se da el caso. Hacemos un estudio y, a partir de ahí, tratamos de tomar la decisión. Es verdad que es raro que te hablen mal de un jugador. Tienes que tener mucha confianza con el interlocutor para que te hable mal de alguien.

A veces, también te digo, un jugador que quizá ha podido tener problemas en un sitio en otro no ha dado ninguno. Llega a Bilbao, se siente a gusto, cómodo, encaja y al final le quieres renovar. Pero procuramos minimizar al máximo la posibilidad de error. Si ya de primeras te dicen que este es un cafre, o que ha pasado algo alguna vez, pasas a la siguiente letra.

¿Ha cambiado mucho la analítica, los datos y la estadística avanzada vuestra forma de trabajar? ¿Cómo lo lleváis dentro del club? ¿Cómo lo ves tú?

Evidentemente tratamos de ir mejorando en nuestra forma de reclutar y de tomar decisiones. La estadística avanzada y los datos están ahí, y tratamos de tenerlos en cuenta y apoyarnos en ellos para trabajar. Ahí me ayuda mucho también el cuerpo técnico, que domina mucho más esa faceta que yo. Especialmente Jaume es bastante creyente en este tipo de herramientas.

Cada vez lo tratamos de tener más en cuenta, pero al final yo también tengo mi forma de trabajar y de hacer. Procuro que sea una herramienta más, no la única. Como te he dicho antes, igual la estadística avanzada dice que un jugador es perfecto para nosotros, pero me cuentan que se ha pegado en el vestuario con otro compañero en no sé dónde, y eso puede hacer que lo descarte.

Dime alguna operación que se te haya caído a última hora y te haya dado mucha rabia, y otra que recuerdes especialmente porque haya salido muy bien.

La que me dio mucha rabia el año pasado fue la de Raieste. Teníamos más o menos un acuerdo muy cerca y a última hora hubo un cambio de opinión. Y obviamente la operación de Melvin Pantzar es muy buena. También te diría la de Tryggvi Hlinason. Los dos fueron apuestas fuertes nuestras en lo deportivo, con la idea de que aquí les íbamos a dar un rol importante. Ellos han crecido mucho con nosotros y han dado un paso brutal en su carrera. Uno yéndose a otro equipo, y el otro dándolo en Bilbao y manteniéndose aquí, siendo ahora, creo, uno de los pivots más importantes de la competición. Y también me quedo con la operación de Fedor Zugic. El club sacó un rendimiento económico por él sin que llegara a pisar Bilbao.

¿Qué tiene la BCL que no tenga ahora mismo la EuroCup? ¿Por qué se elige? ¿Hay un beneficio de salida mayor, mejores condiciones, más partidos?

Digamos que con la Eurocup teníamos que tomar una decisión y había que valorar varias vertientes: la institucional, la deportiva y la económica. En el global de las tres consideramos que la más beneficiosa para nuestro club es la BCL.

Creo que el tema deportivo ha pesado bastante, porque consideramos que el formato de competición hace que seguramente podamos competir a mejor nivel en la Liga Endesa, que es lo que no tenemos que perder nunca de vista: nuestro objetivo número uno. El hecho de que la primera fase de la BCL sea más desahogada en cuanto a partidos ha pesado bastante a la hora de tomar la decisión de jugar la BCL.

¿Y esto es un compromiso de un año o de más? La EuroCup ha sacado algunas licencias de varios años. ¿Tenéis libertad, en principio?

No hay una vinculación más allá del primer año. Nuestra intención es participar siempre en Europa si nos lo hemos ganado antes en la cancha, la temporada anterior, en nuestra competición. Creo que eso es lo mejor, porque quizá, si no te lo has ganado en la pista, es que no estás preparado para afrontar dos competiciones de tanto nivel.

¿Hay mucho salto entre la BCL y la FIBA Europe Cup, sobre todo en esa primera fase de la que hablabas?

Sí, creo que hay un salto importante de nivel de los equipos, especialmente en las primeras fases de la competición. Nosotros valoramos mucho la FIBA Europe Cup porque nos ha aportado mucho. Hemos conseguido ganar dos títulos, y eso nos da prestigio y visibilidad.

Además, la FIBA Europe Cup nos ha ayudado a poder dar oportunidades a jugadores como los que hemos hablado antes: Melvin Pantzar, Thijs De Ridder, Rubén Domínguez… Este año creo que también ha sido una competición importante para Aleix Font y para Bagayoko. Jugadores que quizá tienen menos protagonismo o menos oportunidades en la Liga Endesa han tenido muchos minutos en la FIBA Europe Cup, han podido destacar y eso ha hecho que estén preparados cuando los hemos necesitado en la Liga Endesa.

La BCL dependerá del sorteo y del grupo que nos toque, pero en principio es más exigente y tendremos que rotar o competir como lo hacemos en la Liga ACB, porque seguramente no vamos a ser tan superiores como lo fuimos en algunos partidos de la FIBA Europe Cup.

Hemos hablado de mercado y de fichajes. ¿Rafa también ha estado en el mercado? ¿Hay un mercado de directores deportivos? ¿O no coges el teléfono?

Alguna vez sí he tenido alguna propuesta de otro equipo, pero en principio mi idea es seguir en Bilbao todo el tiempo que pueda, todo el tiempo que me quieran. Creo que cada vez va a ser más difícil que me llamen, porque los otros equipos saben que mi intención es estar en Bilbao, que es mi club y es mi casa.

Pero al final esto es un trabajo. Si no me quieren, me largo y me tendré que buscar la vida. Es un trabajo difícil porque hay pocos puestos.

Y la última: ¿qué margen le queda a Bilbao como institución, como club y como proyecto? Socialmente es un equipo que tiene una base, pero seguramente tenga margen para crecer en socios. Deportivamente no sé cuánto margen puede quedar. Me refiero también a estructura: equipo femenino, cantera, proyectos, instituciones…

Yo creo que tenemos mucho margen de crecimiento. Estamos creciendo mucho en estructura. Como decías, tenemos ya una cantera amplia, con equipos masculinos y femeninos. El primer equipo está muy asentado en la Liga, y nuestra idea o nuestra intención es ser ambiciosos e intentar asentarnos en la parte alta, o en la mitad alta, de la competición.

En cuanto a la cantera, irá dando sus frutos seguro. Es cuestión de tiempo, de paciencia y de mucho trabajo. Creo que en algún momento veremos a algún jugador o jugadora de nuestra cantera jugar en la élite.

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