
El nombre de Gerard Piqué volvió a palestra nuevamente. Y no por una situación precisamente positiva para el exjugador, sino por un castigo finalmente conocido para el ahora propietario del Andorra.
El origen de lo ocurrido relaciona directamente al club tricolor después del partido que perdieron contra el Albacete hace algunos días. Posterior al juego, a Piqué le acusaron de haber amenazado al árbitro del compromiso y de dirigirle varios reproches por su desempeño en el encuentro. Así quedó registrado en el acta del cotejo.
El informe arbitral cita que «Gerard Piqué Bernabéu se dirigió a voz en grito hacia mi persona en actitud amenazante, persiguiéndome a escasos centímetros de mi cara y a lo largo del túnel hasta la entrada del vestuario arbitral, protestando y realizando objeciones sobre mi actuación».
A su vez, el acta también agrega que se dieron comentarios como «salid escoltados no os vayan a agredir», «ojalá tengáis un accidente» o «en otro país os reventarían, pero aquí en Andorra somos un país civilizado».
¿Qué sanción recibió Gerard Piqué?
Con todo lo anterior sobre la mesa, era un secreto a voces que el exjugador de Barcelona recibiría una sanción importante, aunque el detalle estaba en la contundencia del castigo o no.
Finalmente, este miércoles 6 de mayo el Comité de Disciplina ha salido al paso e informó que acordó: «sancionar a Piqué con suspensión por seis partidos e inhabilitación por tiempo de dos meses«.
Y la cosa no queda ahí, porque a eso se le añade una multa de 1.500 euros y el cierre parcial del estadio por dos partidos: «siendo la zona designada el palco presidencial y sus zonas VIP anejas».
El presidente del FC Andorra, Ferran Vilaseca, tampoco se salvó y, de hecho, su castigo fue más vehemente que el de Gerard Piqué, dado que se le impuso estar cuatro meses inhabilitado: «Por agresión contra árbitros/as, directivos/as o autoridades deportivas, en grado de tentativa». El informe de ese día reseñó que el mandatario intentó dar un puño al árbitro.